Para ir a la Escuela 218 deben cruzar una zanja de más de dos metros

A más de un año del temporal que azotó a Comodoro Rivadavia, las autoridades de la Escuela 218 continúan reclamando que tapen una zanja de más de dos metros que originó la tormenta. Critican la falta de respuestas de la Municipalidad y consideran que han abandonado a la institución. En la zona tampoco funciona el alumbrado público, lo que se vuelve casi en una trampa mortal para los jóvenes.

Hace más de un año que los alumnos de la Escuela 218 deben cruzar una grieta de más de dos metros para asistir a clases. Es que el temporal del año pasado ocasionó que un gran zanjón en el sector Consorcio Eva Perón del barrio San Martín y pese a los diferentes reclamos de las autoridades educativas, hasta ahora no hubo respuestas desde el municipio.

El primer reclamo que realizó la institución se produjo pocos días después de que Comodoro Rivadavia fuera azotado por el peor temporal de su historia. La ayuda tardó en llegar pero las autoridades se vieron sorprendidas cuando la Municipalidad informó que solamente pondrían una tela de alambrado. Esta medida solo duró un par de semanas y el problema cobró mayor relevancia ante el peligro que significa para los 208 alumnos que asisten a la Escuela 218 entre los turnos mañana y tarde.

“Ha pasado un año y vivimos en la misma situación. Los chicos tienen que pasar esta zanja de dos metros para poder ir a la escuela. Pusieron esa valla, pero no duró nada. Acá necesitamos soluciones reales, no parches”, reclamó Mónica Marti, directora de la Escuela 218.

En diálogo con El Patagónico, Marti manifestó que “estamos pidiendo que vengan a arreglar este problema. Queremos que los chicos puedan venir a estudiar sin tener que atravesar esta grieta porque en cualquier momento puede pasar algo”.

SIN ILUMINACION

Otro de los problemas que denunció la directora fue la falta de iluminación que hay en el sector, convirtiéndolo en una trampa mortal para los jóvenes que asisten a la institución. “Queremos que arreglen la luminaria alrededor de la escuela. A la mañana prácticamente no hay luz y es un peligro”, aseguró.

“Quien abre la escuela, a la mañana, es una portera que viene sola. Los chicos ingresan a las 8 y ya está oscuro. Las luminarias un día andan bien, pero la mayoría de las veces están apagadas y necesitamos que estén funcionando correctamente para la seguridad de todos”, agregó.

En este marco, Marti cuestionó que “este año es la segunda vez que le mando una carta a la Cooperativa para que hagan algo y el año pasado también se envió otra carta. Nadie se acerca a dar una mano. Se cumplió un año y no hemos tenido una respuesta”.

Además, la directora de la Escuela 218 criticó que “Telefónica arregló las líneas de teléfono, pero los días de viento es imposible hablar con la escuela porque el cableado no quedó bien. Tampoco tenemos internet y estamos prácticamente incomunicados. Queremos que alguien se acerque a brindarnos una solución por el bien de todos”.

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