Paso de Indios: los imputados de un crimen seguirán en prisión preventiva

Néstor Ovejero, Marta Beatriz Caucamán y el hijo de ambos, Juan José Ovejero, están sindicados como los sospechosos de haber dado muerte a Rosendo Parra, una persona mayor discapacitada, que fue asesinada a golpes.

El viernes en el Ministerio Publico Fiscal de Trelew se llevó a cabo una audiencia se revisión por el crimen de Rosendo Parra, quien fue asesinado entre las 23 del 21 de marzo de este año y la 1:30 del día siguiente, en un confuso episodio que tiene como imputados a Néstor Ovejero, Marta Beatriz Caucamán y el hijo de ambos, Juan José Ovejero, quienes fueron acusados de ser los homicidas del discapacitado.
La audiencia se vivió en  un clima de tensión, en virtud de que a la sala también asistieron familiares de la víctima acompañados por integrantes del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito y la hermana de la imputada.
Las funcionarias de Fiscalía, Mariela Wild y Claudia Ibáñez, hicieron saber al juez, Adrián Barrios, quien subrogaba a la magistrada Patricia Asaro, cómo fueron los sucesos y los elementos que se tuvieron en cuenta para solicitar la extensión de la prisión preventiva que fue puesta en revisión.
En este marco se destacaron los testimonios brindados por dos personas, una de ellas dando detalles de cómo habría sucedido todo y la restante haciendo referencia a indicios y amenazas vertidas por los imputados.
La noche del homicidio, Parra se encontraba solo en su vivienda, y según las declaraciones el hombre habría sido atacado por los nombrados quienes le aplicaron con un madero tipo garrote y un tronco, diversos golpes en el cuerpo y en la cabeza produciéndole heridas graves que derivaron en su muerte, las que fueron detalladas en informes realizados por los peritos.

VIDEO CONTRADICTORIO
El abogado defensor, Lisandro Benítez, intentó contrarrestar lo expuesto por la Fiscalía marcando algunas declaraciones a las que calificó como contradictorias. También aportó alguna historia clínica de uno de los testigos y un video donde, según sus expresiones, se podía vislumbrar la culpabilidad del hecho en otras dos personas, de acuerdo al posible testimonio de quien lo grabó.
Luego el juez explicó que observó el video y en el mismo se ve a ese individuo, siendo instado por Caucamán a manifestar que dos personas se declaraban culpables de la muerte, indicando que había escuchado un diálogo en tal sentido a través de una ventana.
Sin embargo, cuando se estaba realizando en un cuarto intermedio donde el Ministerio Público Fiscal intentaba observar este video grabado con un teléfono celular, se entregó una pericia de ADN donde se cotejó una muestra de los imputados con restos hallados en uno de los troncos y en prendas, que dio resultado negativo.
Esto fue informado en forma inmediata por las funcionarias y fue tomado como algo positivo en favor de sus clientes por la defensa, que explicó al resultado como constancia de la no participación de sus defendidos dando cuenta que se encontraron restos de una persona de sexo masculino.
El juez Barrios se tomó un tiempo para decidir, llevándose consigo las declaraciones referidas y el video aportado, resolviendo que todo indica la presunción de autoría por parte de los detenidos, manifestando que existe el peligro de fuga y entorpecimiento.
Se tuvo en cuenta además que a la escuela donde asiste una de las hijas del matrimonio se había enviado una nota donde se informaba que se alejarían de la zona. A esto se sumó el modo de vida de la localidad y la posibilidad de influir en testigos.
Si bien el Ministerio Público Fiscal pidió la prisión preventiva hasta la audiencia preliminar, el juez consideró esto como excesivo, otorgando veinte días para realizar diferentes medidas por parte de la fiscalía y ratificó la prisión preventiva hasta el 4 de agosto, cuando se efectuará una nueva revisión del caso.

La acusada denunció que un policía la violó
Durante la audiencia de revisión realizada el viernes, Marta Beatriz Caucamán, imputada junto a su marido y su hijo por el homicidio de Rosendo Parra,  se dirigió al juez Adrián Barrios y afirmó que su familia sufrió una persecución policial desde el mismo momento en que llegaron a Paso de Indios procedentes de la provincia de Santa Cruz.
En ese aspecto señaló a un agente policial quien la habría sometido sexualmente, según sus dichos, para evitar que lo hiciera con su hija menor, con la condición de no “juntarle gente”.
En medio del llanto, la mujer pidió perdón a la familia de Parra, presente en la audiencia, para luego dar a conocer algunos incidentes que habría mantenido con la policía, en especial con el agente mencionado, entre ellos una denuncia radicada en el Juzgado de Paz, dada a conocer por el defensor, donde la policía la detuvo en su vehículo, la apuntó y la maltrató por no tener registro de conducir.
También pidió hablar su marido, Néstor Ovejero, quien dijo que recién se enteraba de algunas cosas. Afirmó que está dispuesto a que se lo investigue y referenció a los testigos de la causa como vinculados de alguna manera a la policía. El hombre, que está imputado junto a su esposa y su hijo, Juan José, además señaló que después del crimen del que se lo acusa, muchos familiares del fallecido siguieron siendo clientes en el bar “La Mestiza”, que ellos regentean.

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