Pasos hacia la instalación de la refinería

El vicepresidente de Operaciones de Pan American Energy, Fernando Villarreal, aseguró que la operadora formará parte del equipo que estudiará la posibilidad de instalar una destilería en Chubut, en cercanías de Cerro Dragón.

La iniciativa surgió a fines del año pasado desde el Gobierno nacional en virtud de la falta de combustibles líquidos que existe especialmente en el interior del país. Fue una de las noticias que más impactó al cierre de 2006 porque se trataría de una de las mayores inversiones que se realizará en el 2007. 
Se trata de una refinería petrolera que llevará el nombre de General Mosconi II, su construcción demandará una inversión de 2.250 millones de dólares y estará ubicada en el área de Cerro Dragón, en Chubut.

LOS APORTES
A fines del año pasado, el Gobierno nacional estableció un plazo de un mes para que las empresas petroleras decidieran su participación en el proyecto.  Es que, a diferencia de las últimas obras de infraestructura anunciadas, en este caso serían los privados los encargados de financiar la nueva refinería. Alrededor de 600 millones de dólares serían aportados por las administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP) y el resto deberá ser aportado por las empresas petroleras.
Días atrás, Patagónico Energía le consultó a Fernando Villarreal, vicepresidente de Operaciones de Petróleo de la empresa Pan Américan Energy, cuál será la participación de la empresa y aseguró que «vamos a participar junto a otras compañías de la industria del estudio de perfectibilidad que se está haciendo a pedido del gobierno. Argentina posiblemente tenga una demanda de producto refinado creciente y el parque de refinación actual no pueda dar respuesta a ello, así que es un tema que hay que estudiar».

PUNTO ESTRATEGICO
La refinería se llamará «General Mosconi II», estará ubicada en las proximidades de Cerro Dragón, uno de los yacimientos que opera la petrolera Pan American Energy y la capacidad de refinación de esta nueva planta sería de 150.000 barriles diarios, algo menos de los 165.000 que produce la destilería que la petrolera Repsol YPF tiene en Ensenada.
Según publicó el diario La Nación, el plazo que tienen las empresas petroleras para decidir si formarán o no parte del mega proyecto es de sólo un mes. «Tamaño proyecto merece tener certezas sobre la disponibilidad de petróleo como para que la operación sea económicamente rentable. En las actuales condiciones habría que importar crudo liviano para refinar allí porque en la Argentina ya no hay», resumió un ejecutivo en referencia a las propiedades del petróleo disponible en la plaza local.
Según trascendió en diferentes medios, se espera que la refinería pueda ser inaugurada entre el 2009 y el 2010. Villarreal dijo que «hay que hacer proyecciones de oferta y demanda y ver si uno puede hacer un negocio satisfaciendo una demanda potencial. Creo que hay que hacer los estudios porque una refinería es una inversión muy grande. Si el mercado y la demanda cambia y se proyecta demanda insatisfecha a futuro, alguien va a hacer las inversiones para satisfacerla. Una refinería es un proyecto complicado y nosotros vamos a participar del estudio preliminar», reiteró.

MUCHAS DUDAS
En los últimos tiempos medios nacionales publicaron que tanto a los inversores como a las AFJP no les cierra el negocio de la refinería de petróleo que planifica el Gobierno.
Creen que con los precios actuales de los combustibles el proyecto oficial no sería rentable y comienzan a surgir dudas sobre el proyecto oficial que costará más de 2.200 millones de dólares.
Una consultora realizará el estudio de factibilidad de lo que podría ser la refinería «General Mosconi II». El estudio se llama «Proyecto de inversión y desarrollo: nueva destilería General Mosconi II», e imagina la Patagonia como lugar de asentamiento.
Prevé funcionar en un 30% en 2008 y en un 94% en 2009. Además, que el margen de refinación sobre el precio sea del 23% en 2008, del 30% en 2009, del 24% en 2010 y del 23% en 2020.
Casi no se construyen nuevas refinerías en el mundo desarrollado. En Estados Unidos se optó, entre 1994 y 2004, por expandir la capacidad de refinación en un 12% con ampliaciones en plantas ya existentes. Así, dicen, se consigue el mismo objetivo y se ahorra en obras que de otro modo serían imprescindibles, como la instalación de oleoductos y puertos.
La de los precios es una cuestión central. El economista Daniel Montamat no juzga la idea como absurda. Pero, aclara, tendría que darse con otros precios en el surtidor.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico