El realizador chileno falleció este martes a los 85 años en un hospital de París. Su obra, atravesada por la memoria política de su país, alcanzó reconocimiento internacional.
El cineasta chileno falleció en la madrugada de este martes en un hospital de París, a los 85 años, como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio. La Academia de Cine de Chile confirmó la noticia.
Según informaron medios locales, el realizador atravesaba complicaciones de salud desde hacía tres años, producto de una prolongada enfermedad. Fuentes próximas a la familia señalaron a EFE que Guzmán se había sentido mal el lunes, con mucha fiebre, y fue trasladado a un hospital, donde murió alrededor de las 5 de la mañana, hora local.
Radicado en Francia desde hace más de cuatro décadas, Guzmán construyó una trayectoria de más de veinte películas, principalmente documentales. Entre sus trabajos más reconocidos se encuentra La batalla de Chile (1975-1979), una trilogía que registra los años de la Unidad Popular (1970-1973) y el proceso de desestabilización política que desembocó en el golpe de Estado contra el presidente Salvador Allende.
La producción, cuyo material fue sacado clandestinamente de Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet, se convirtió en una obra de referencia del documental político internacional y en el documental latinoamericano más difundido de la historia, según la información difundida sobre su trayectoria.
El proyecto contó con material fílmico entregado por el realizador francés Chris Marker, quien conocía parte de los trabajos previos de Guzmán. El registro incluye entrevistas en terreno y escenas de las huelgas más emblemáticas de aquel período.
RECONOCIMIENTOS INTERNACIONALES
A lo largo de su carrera, Guzmán recibió importantes distinciones. En 2023 obtuvo el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales de Chile, reconocimiento que consolidó su lugar entre los cineastas de mayor trascendencia del país.
En 2015 recibió el Oso de Plata al mejor guion en la Berlinale por El botón de nácar. Siete años después, La cordillera de los sueños obtuvo el Premio Goya a la mejor película iberoamericana, convirtiéndose en el primer documental en alcanzar ese galardón.
La misma película había sido reconocida como mejor documental en el Festival de Cannes de 2019. Por su parte, Nostalgia de la luz recibió el Premio del Cine Europeo al mejor documental en 2010.
