Peligro de otro maremoto mantiene angustiada a la población de Aysén
En Puerto Aysén es palpable que la incertidumbre y la angustia subyugan a muchos hogares de esta localidad pesquera de aproximadamente 23 mil habitantes. Tanto que ya muchas familias han decidido emigrar de este lugar. Es que "no se descarta el advenimiento de otro tsunami", según las versiones de los científicos.

Caleta Olivia (Agencia)
Por estos días, es incesante la vorágine de más de 250 militares y carabineros, circulando en vehículos terrestres y helicópteros, más las exploraciones por agua de las embarcaciones de la Armada buscando a los siete desaparecidos durante el maremoto ocurrido hace ocho días, de 6,2 grados en la escala de Richter y que sacudió el fiordo de Aysén, en la zona vecina al norte santacruceño y al sur chubutense.
El rastreo se realiza en la zona de Playa Blanca (a poco más de 20 kilómetros al oeste de Puerto Aysén), donde se encontraron los cadáveres de las tres víctimas confirmadas de la tragedia.
Además, diariamente los representantes de esta alcaldía reciben a ministros nacionales, seremis (ministros regionales), autoridades de la Intendencia, especialistas vulcanólogos y sismólogos, entre otros.
Entre los desaparecidos hay una familia que estaba en campos de cultivos de la costa del fiordo, pescadores artesanales, guardias de seguridad y hasta un periodista de la FM Milenaria, Ricardo Figueroa, y su hija.
Los servicios públicos están funcionando normalmente en la localidad, aunque los remezones provocaron daños en edificios públicos como escuelas. Además, a raíz del miedo a futuros sismos o, incluso, erupciones, familias enteras partieron definitivamente del territorio, y eso se nota, por ejemplo, en la creciente deserción escolar.

RELATO DE SOBREVIVIENTE
Para conocer más detalles sobre lo que está sucediendo en el área, Diario Patagónico se comunicó vía telefónica con la radio Milenaria. El periodista de esta emisora, Juan Carlos Macías, fue un sobreviviente del sismo ocurrido el sábado 23 de abril.
Relató, muy compungido, la situación actual de su ciudad y recordó el estremecedor momento que le tocó vivir.
Macías contó que ese día se había dirigido en un catamarán hasta ese sector del fiordo, cerca de Playa Blanca, junto a todo un equipo de la FM para instalar una radio de comunicación para la familia Contreras Poblete de Punta Tortuga, un lugar aislado y boscoso.
En esa barca iban también autoridades de la Alcaldía, formando parte de un Comité de Emergencia Comunal, ante los sucesivos sismos que ocurrieron.
«Soy uno de los que escapó con vida», comenzó Macías su narración. «Alcancé a entrevistar a Evaristo Contreras minutos antes, que era un hombre del lugar que había bregado siempre desde el Comité. La intención era instalar radios para que los pobladores puedan tener algo para comunicarse con nosotros. No alcanzamos ni a instalar la radio, porque cuando íbamos bajando del catamarán a tierra, sobrevino el enorme movimiento, y alguien gritó a mi lado: ¡Viene una ola!, y nos escapamos los primeros cinco que habíamos bajado, y el resto de la gente no pudo huir, incluso algunos camarógrafos quedaron abajo, como el de Chilevisión, y no dimensionaron lo que venía. Yo corrí hacia la parte más alta de un cerro cercano. Desde allí vi que la cresta de la ola tenía una longitud de 40 metros, y la altura era de más de 6 metros. Nunca vi algo así», contó Macías.
«Ahí fue que lo vi a Evaristo que se fue corriendo hasta el sector de Río Pescado, donde estaba su señora Elsa, y su nieto, todos fueron tragados por las aguas de la marejada», agregó.
Sobre la emigración poblacional dijo que «he visto a muchos que se están yendo buscando una nueva vida en otros lugares del país. Los entiendo. Pero también los que son nacidos aquí, y tienen toda su historia familiar en el lugar, persisten y se van a quedar».