Pensó que lo iban a atacar y disparó dos balazos en su casa

Un hombre de 33 años, identificado como Pedro Velázquez, permanecía ayer detenido en calabozos de la Seccional Cuarta de esta ciudad, luego que en la noche del viernes disparara dos balazos en el interior de su propia casa, inmediatamente después de que la policía le ordenara salir a la calle ante la presunción que podría tratarse de un ladrón.

 Caleta Olivia (agencia)

El confuso episodio se registró alrededor de las 23:30 cuando, según revelaron fuentes confiables, algunos vecinos observaron a un individuo que ingresaba por una ventana a una casa ubicada en la calle España al 1.200 del barrio Ceferino Namuncurá, por lo cual alertaron a la guardia de la comisaría.

Un patrullero se dirigió de forma inmediata hacia el lugar y sus ocupantes notaron que la ventana había sido tapada con una especie de frazada.

Al mismo tiempo percibieron movimientos de gente en el interior (inicialmente se desconocía la cantidad), por lo cual se dispuso generar un perímetro de seguridad. Seguidamente, un oficial a cargo de la comisión gritó que eran policías y ordenó a quienes estuvieran en la casa que salieran a la calle.

DOS BALAZOS

Minutos después, sorpresivamente, se escucharon dos estampidos de un arma de fuego y los policías extremaron al máximo las precauciones dado que no podían constatar qué estaba ocurriendo en el interior.

No está en claro si algunos uniformados ingresaron al domicilio o bien aguardaron otro desenlace. Lo cierto es que por un portón lateral salió un individuo que fue rápidamente reducido, tras lo cual se constató que en la casa no había nadie más.

Luego de ser identificado, Velázquez balbuceaba palabra confusas, pero a partir de su relato se pudo establecer que era el dueño y que había efectuado los dos disparos (aparentemente hacia el techo) con una pistola calibre 22.

Los policías hallaron el arma encima de una heladera con parte de carga, verificando que en el piso quedaron dos vainas servidas.

Por el breve relato que hizo Velázquez, además de comentarios que habrían escuchado de algunos vecinos, el mismo es afiliado a uno de los dos gremios de camioneros que tienen vigencia en esta zona y si bien no se pudo precisar a cuál de ellos, aparentemente venía recibiendo serias amenazas.

Por ello se presume que pudo haberse asustado cuando escuchó gritos frente a su casa, tal vez pensando que gente extraña llegaba a atacarlo, pero nadie se explica por qué no entendió que se trataba de policías, a pesar que los gritos eran fuertes y claros.

Como fuera, el hombre fue detenido y puesto a disposición del juez de instrucción de turno, Mario Albarrán, acusado de resistencia a la autoridad y uso de arma de fuego, de la cual no se sabe si poseía permiso de tenencia o portación.

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