La familia de la víctima busca detectar perfiles genéticos masculinos en las prendas y sostiene la hipótesis de que el suicida no actuó solo.
A casi seis meses del femicidio de Valeria Schwab (38), la investigación incorporará una nueva medida de prueba que la familia de la víctima venía reclamando desde hace tiempo: el próximo 3 de agosto comenzará en Comodoro Rivadavia el peritaje de las prendas que Valeria llevaba puestas el martes 13 de enero, al momento del ataque, con el objetivo de establecer si existen perfiles genéticos masculinos de terceras personas que respalden la hipótesis de que el imputado, Jonathan Mario Chacano (34), no habría actuado solo. El hombre aparecería muerto unos días después, ahorcado en una obra en construcción en la que trabajaba. Para la Fiscalía, se trató de un suicidio.
La información del peritaje fue confirmada por Jessica Schwab, hermana de la víctima, quien explicó que los análisis serán realizados a nivel local y que los resultados podrían estar disponibles en un plazo aproximado de dos semanas. Entre los elementos que serán sometidos a pericias figuran un top, un corpiño, una calza y las medias que vestía Valeria al momento del crimen, el cual tuvo lugar en los primeros minutos del miércoles 14 de enero.
Según indicó Jessica, una de las principales expectativas de la familia está puesta en el análisis de las medias, ya que, a su entender, el hecho de que se hayan conservado completamente blancas podría ser un indicio de que la víctima fue sujetada por los pies durante el ataque.
"Sigo sosteniendo que la pueden haber agarrado de los pies porque si no se tendrían que haber manchado. Puede que salga ADN de otras personas", manifestó.
La querella insiste en que existen elementos que ameritan profundizar la investigación sobre una posible participación de otras personas en el femicidio, una postura que difiere de la sostenida por la fiscalía, que mantiene la hipótesis de un único autor.
En ese sentido, Jessica Schwab cuestionó la demora en la realización de esta pericia y también hizo referencia a otros indicios que, según considera, no fueron debidamente esclarecidos.
"Chacano en una de sus manos tiene ADN de otras personas. La fiscal sostiene que es por vivir en situación de calle, pero para mí lo tiene que descartar con otros fundamentos", afirmó.
Además, señaló que, ante la falta de respuestas, recurrió a herramientas de inteligencia artificial para interiorizarse sobre genética forense y comprender el alcance de las pruebas científicas.
Entre los aspectos que la familia considera pendientes de profundizar, figuran los testimonios de personas que aseguraron haber visto a dos individuos cruzar corriendo entre los vehículos sobre la ruta tras el ataque. También reclaman que se investigue el hallazgo de una llave encontrada en la escena del crimen, que no pertenecía a Valeria, y el análisis de un bóxer secuestrado durante la investigación, del que surgió un perfil de ADN masculino que, según la familia, no corresponde al imputado.
Con estos nuevos estudios, la querella espera obtener evidencia científica que permita esclarecer si existió la participación de otras personas en el femicidio y ampliar la investigación sobre las circunstancias en las que ocurrió el crimen.
