La propuesta fue impulsada de manera articulada por Comodoro Conocimiento, la UNPSJB y Fundación Crecer.
Este martes se entregaron certificados correspondiente al curso “Buenas Prácticas de Manufacturas”, destinado a participantes del Centro de Día para Personas con Discapacidad del Municipio y aquellos que asisten al espacio que posee la Fundación Crecer en Km. 3.
La capacitación estuvo a cargo de la Cátedra de Bromatología de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), mediante la labor articulada con la Agencia Comodoro Conocimiento, y se desarrolló durante tres jornadas intensivas, con una carga horaria total de 12 horas.
En esta oportunidad, 20 participantes que cursaron y aprobaron la capacitación recibieron su certificación y avanzaron en la obtención del carnet oficial de manipulador de alimentos de alcance nacional.
Esta herramienta representa un paso fundamental para el desarrollo personal, la autonomía y la inclusión laboral, al brindar conocimientos y competencias para desempeñarse de manera segura en actividades vinculadas con la elaboración de alimentos y, especialmente, para impulsar futuros proyectos gastronómicos.
Durante el acto, el gerente ejecutivo de Comodoro Conocimiento, Domingo Squillace, destacó el trabajo conjunto entre las instituciones y afirmó que “desde la Agencia nos enorgullece ser parte de estos proyectos, acompañar a estas instituciones y hacerlo en red con instituciones como la Universidad, que tanto aportan a la formación, al crecimiento profesional y al desarrollo laboral de todos los comodorenses”.
En ese sentido, sostuvo que “nos gusta pensar en la Agencia como un espacio que articula instituciones, necesidades y propuestas en función de la mejora de la ciudadanía, en función de pensar una ciudad mejor, habitable para todos y brindando herramientas para la formación y la empleabilidad de todos los comodorenses”.
Por su parte, la decana de la Facultad de Ciencias Naturales de la UNPSJB, Bárbara Rueter, valoró la posibilidad de que la Universidad pueda responder a las necesidades de distintas instituciones de la comunidad. “Estamos muy contentos de recibir las propuestas de otras instituciones porque para eso está la Universidad; para dar respuesta y llevar el conocimiento a la sociedad que nos contiene”, señaló.
Asimismo, remarcó la importancia de la formación en manipulación segura de alimentos, especialmente por su impacto en el cuidado de la salud. Al respecto, sostuvo que “aprender a cocinar de la manera más segura posible” implica también “cuidar la salud de toda la sociedad”.
HACIA EL MUNDO LABORAL
En tanto, la coordinadora de Fundación Crecer, Patricia Gómez, puso en valor el esfuerzo realizado para garantizar la participación de los jóvenes en las jornadas de capacitación. “Para nosotros fue muy importante lograr esta capacitación, con todo lo que implica, además, en lo que es logística”, explicó, al destacar el acompañamiento de las familias, transportistas, docentes, acompañantes y profesionales que hicieron posible la asistencia durante las tres jornadas.
Asimismo, Gómez expuso que los participantes desarrollan actividades de elaboración de alimentos en el marco de los talleres de la institución, al afirmar que “los chicos trabajan dos veces por semana en elaboración: los martes elaboran para consumo de sus meriendas, mientras que los jueves tienen un emprendimiento en el que venden galletitas por pedidos”.
Finalmente, consideró que la obtención del carnet de manipulación de alimentos “termina de dar un cierre más profesional a lo que veníamos trabajando con ellos”, al tiempo que representa una herramienta concreta para sus proyectos y sus trayectorias futuras. “Es sumamente importante porque representa un pasito más hacia el ingreso al mundo laboral, lo que siempre es nuestro objetivo”, concluyó.
