Pese al pedido de la ONU, Facundo Jones Huala fue extraditado a Chile
El líder mapuche fue extraditado a Chile para ser juzgado por los delitos de incendio de una propiedad y tenencia ilegal de arma de fuego de fabricación artesanal. El operativo estuvo a cargo del Ministerio de Seguridad de la Nación, pese a un pedido de comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Tampoco se notificó a la abogada del lonco, Sonia Ivanoff.

A un año y tres meses de su detención en las cercanías de El Bolsón, el lonco Facundo Jones Huala fue trasladado a Chile. Según las primeras versiones, el líder mapuche viajó en helicóptero con la Policía Federal desde la Unidad Penitenciaria 14 de Esquel, donde permanecía detenido desde

el 27 de junio de 2017 cuando fue interceptado como parte de un control de rutina cerca de El Bolsón, hacia Mendoza donde partió rumbo a Chile en avión.

La abogada de Jones Huala, Sonia Ivanoff, no había sido notificada del operativo y manifestó su repudio a la decisión del gobierno de Mauricio Macri, instrumentada por Patricia Bullrich. Es que si bien en el proceso de extradición el Estado que reclama debe buscar al detenido, fue el Ministerio de Seguridad de la Nación quien ofreció hacer el traslado del líder mapuche hacia el vecino país.

La extradición a Jones Huala, confirmada por la Corte Suprema de Justicia, se produce días después de que la ONU (Organización de las Naciones Unidas) le solicitara al gobierno suspender el proceso hasta tanto se revisara una denuncia planteada por su defensa.

La solicitud, que no es vinculante, fue respondida por el Gobierno nacional y, casi en simultáneo, se aceleró el envío del lonco a Chile.

Así, el líder mapuche será juzgado en el vecino país trasandino por los delitos de incendio de un fundo habitado, en Valdivia en 2013, y por tenencia de arma de guerra de fabricación artesanal.

Tito Cuñulef, Alex Bahamondes, Fenni Delgado Ahumada y Cristian García Quintul también tuvieron que enfrentar un juicio oral por esos mismos delitos pero fueron sobreseídos de los cargos por falta de pruebas. Sin embargo, la machi (líder espiritual) Millaray Huichalaf fue condenada a seis meses de prisión en suspenso.