Pese a los cortes, el Gobierno negó una crisis energética

El Secretario de Combustibles dijo que no hay crisis energética y que la oferta responde a la demanda. Pero es una demanda restringida y seguirán los cortes. Especialistas alertan sobre la fragilidad energética y critican con crudeza al Gobierno. Recién en el 2008 la situación será menos delicada.

Buenos Aires (C)
 "La oferta energética será suficiente para abastecer la demanda que tenemos», con esas palabras el subsecretario de Combustibles, Cristian Folgar, negó rotundamente que la Argentina esté atravesando una crisis energética pese a los cortes residenciales que se registraron en distintas zonas del país, la suspensión de exportación de gas a Chile, la restricción de la demanda a grandes consumidores con servicios interrumpibles y el apurado cambio de gas a gasoil en centrales térmicas.
«Los dos sistemas, el de gas y el de electricidad, están funcionando a plena carga», agregó el funcionario que solo reconoció «algunos problemas puntuales por la persistencia de las bajas temperaturas». Hoy el abastecimiento de gas natural por redes sólo está garantizado a su uso residencial y a industrias (la mayoría) que pagan servicio sin cortes.
Se espera una sensible mejora mañana con la vuelta de la central atómica Atucha I -produce 370 MVA-, y la operación a pleno de las centrales térmicas que hasta la primavera dejarán de usar gas para generar electricidad por el combustible proveniente de la petrolera venezolana PDVSA vía barcazas. De todas formas, según Folgar, habrá ajustes en la provisión a las estaciones de GNC y más cortes en «aquellos usuarios cuyos contratos son caracterizados como interrumpibles».
«Los cortes son pruebas elocuentes de que el sistema energético está operando en el límite. Nos hemos comido las reservas y la nueva inversión que es pública está llegando tarde y con sospechas de sobreprecios y corrupción», sostuvo el consultor Daniel Montamat, ex secretario de Energía.

CRITICAS
Para el analista la solución de fondo pasa por «definir reglas de largo plazo y reacomodar precios y tarifas excluyendo de los reajustes a los sectores vulnerables con una tarifa social». «Si persiste el frío, los riesgos de suministro aumentan y, por razones políticas, la industria va a ser variable de ajuste», se quejó el analista.
«El sistema no está en condiciones de resolver el problema energético», sostuvo Gerardo Rabinovich, director del Departamento Técnico del Instituto de la Energía General Mosconi.
Para el especialista, además de las reservas «el otro cuello de botella, está asociado al transporte, en la construcción de nuevos gasoductos».
En tanto, desde la Fundación para el Desarrollo Eléctrico (FUNDELEC), Oscar Gómez, su director, estimó que «hasta el año que viene (momento en que entrarán en funcionamiento las centrales eléctricas de Campana y Rosario) habrá que hacer un uso racional» de la energía.
De acuerdo a estimaciones oficiales las obras que se están llevando a cabo permitirán que en el 2008 se incorporen 1.600 megavatios al sistema pero con el mismo nivel de reservas para generar electricidad. Así, de mantenerse el mismo nivel de crecimiento de demanda de 2008 -1.000 megavatios-, durante el 2009 la debilidad energética continuará.
Para Gómez, el Gobierno debería «sincerar la situación», y advirtió: «no es posible enloquecerse con el uso energético. Lo que se consume hoy, se lo estamos quitando mañana a nuestros hijos».

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