Al llegar al club, en Kilómetro 8, los ex jugadores Lucas Campillay y Marcos Matus estaban en diferentes puntos del predio de Petroquímica recorriendo obras, y supervisando trabajos. Ambos se formaron en las categorías formativas de fútbol del club hasta llegar a Primera donde lograron varios títulos. Con poco más de 30 años, y por diferentes razones los dos decidieron colgar los botines. Es tiempo de dejarle lugar a los pibes y de sumar a la institución desde otro lugar. Pero no son solo ellos dos. El grupo también lo integran César Quinteros, Germán Rivas, Juan Manuel Torres, y varios más. El piloto de la monomarca Gol, y ex campeón de los Renault 12, Marcos Panquilto también suma su granito de arena porque su señora jugó al hándbol toda su vida en el “Verde”, porque sus hijos siguen sus pasos, pero también porque él es nacido en el barrio.
“Hace más de una década que no se hace nada en el club, que no se pega un ladrillo, que no se mejora un baño. Yo me críe acá, y está todo igual. No puede seguir esto así. Hoy vengo con mi hijo, y si me pide ir al baño no puede ir”, admite el ex defensor de punta izquierda Lucas Campillay, que actualmente está como tesorero en la comisión que preside José Bahamonde.
El ahora ex volante Marcos Matus está metido debajo de la tribuna junto a dos personas que hacen una zanja por donde pasarán los caños que servirán para regar el césped de la cancha grande. “La cancha no daba para más. Tiene sectores que el pasto se secó. No podemos seguir así. Hay que resembrar, y eso llevará por lo menos tres meses. Si no llegamos para el arranque del torneo no hay problema. Se hará de local en otro lado, pero la cancha no puede seguir así. Se colocó una bomba presurizadora para que tengamos más presión”, apunta Matus.
Los dos invitan a dar una vuelta por el predio. Petroquímica es el club de zona norte que más disciplinas tiene. No solo es fútbol, también se destacan en básquet y hándbol con el Cemento Comodoro como punto de entrenamientos. El viejo gimnasio también comienza a sentir cambios. En el ingreso se están colocando baldosas nuevas, y los baños fueron remodelados. Se instalaron inodoros y lavamanos nuevos, pero lo que ellos destacan es el vestuario que se construyó en el último tiempo. “El gimnasio recibe a las categorías del hándbol y del básquet a diario. Ahora, con el receso, se alquila y se trabaja para mejorar. Los baños fueron remodelados, y se modificó uno para personas discapacitadas. A su vez, el vestuario tiene todas las comodidades para que se puedan cambiar como corresponde”, apunta Campillay.
Contra las paredes del Cemento Comodoro, hace más de un año que están las alfombras del césped sintético. No se ha colocado aún, y los ex jugadores tomaron la decisión que no puede pasar de enero. Debajo de las tribunas están las bolsas con caucho, y eso no puede seguir esperando porque a futuro será un ingreso de dinero para el club. “Nosotros queremos que la próxima semana se comience a colocar. Tiene las medidas de una cancha de fútbol 7 y servirá mucho para las categorías del club. Una vez que se alquile, sin dudas que servirá para que ingrese un dinero al club”, admitió Campillay. Petroquímica tiene además, de hándbol, básquet y fútbol, tiene dos canchas de tenis abandonadas a un costado del gimnasio. La actividad se trasladó a otro sector del barrio, y los ex jugadores miran y sueñan despierto. “Tampoco es descabellado poner dos canchas de fútbol 7 y alquilarlas”.
El “Verde” de kilómetro 8 transita tiempos de cambio. En el mes de febrero habrá renovación de comisión directiva, pero mientras tanto un grupo de ex jugadores, que sienten el club como su segunda casa, siguen trabajando en silencio para que sean “los más grandes de zona norte”.
