Más trescientas personas se manifestaron este viernes por las calles céntricas de Caleta Olivia con el objetivo de que la justicia reconozca que la muerte de Ada Barrozo Quino “fue femicidio”.
La movilización, protagonizada mayoritariamente por mujeres, comenzó poco antes de las 18:00 desde la plazoleta del Gorosito y se dirigió hasta el edificio de tribunales donde tiene su despacho el Juez de Instrucción Nº 1.
Se trata de Marcos Pérez Soruco quien caratuló provisoriamente el hecho como “investigación sobre causa de muerte” al considerar que aún no hay pruebas suficientes para imputarle el delito de femicidio al único sospechoso detenido, Sergio Navarro de 34 años.
Es el mismo juez que el jueves les informó a familiares de Mario “Pato” García que por el momento la causa de su muerte no puede ser investigada como homicidio, a pesar que los resultados de estudios genéticos de una mano seccionada hallada en un descampado, indican que la misma pertenecía a ese vecino de 50 años que había desparecido el 8 de diciembre.
EL CASO DE ADA
Ada Barrozo Quino, empleada de una panadería, tenía 44 años, había nacido en Cochabamba (Bolivia) y desde hace dos décadas estaba radicada en Caleta Olivia con su hija Valery Antezana, de 20.
En la madrugada del miércoles 11 de marzo fue hallada sin vida en la vivienda de Sergio Navarro, con quien tenía una relación sentimental, ubicada en la calle Las Margaritas del barrio 132 viviendas, en inmediaciones de la denominada Primera Laguna.
Alrededor de las 2:25 Navarro llamó por teléfono a un amigo diciéndole que la mujer estaba desvanecida y tenía problemas de respiración.
El interlocutor acudió a ese lugar y al ver la escena optó por llamar al servicio de emergencias 911 que a su vez alertó a la guardia del Hospital Zonal. Al llegar al lugar, los equipos de emergencia trataron en vano de reanimarla pero los esfuerzos fueron en vano y se constató su deceso, en tanto la pareja dio versiones confusas a la policía.
En menos de 48 horas, los forenses que realizaron la autopsia en el hospital local, determinaron que la mujer había fallecido por asfixia mecánica y que además el cuerpo presentaba fuertes golpes, lo que motivo que Navarro quedara detenido en una comisaria.
MARCHA POR JUSTICIA
El hecho de que el juez no haya calificado la causa como femicidio fue lo que motorizó la masiva marcha de este jueves de la cual participaron referentes de la Secretaría Municipal de Políticas Integrales para la Igualdad, de la Mesa de Mujeres y Diversidad, de la CTA- ATE, del gremio docente ADOSAC, del Grupo de Reuniones Feministas y vecinas y vecinos en general, incluyendo a integrantes de la colectividad boliviana, quienes expresaron su solidaridad y acompañaron a Eva Quilo, madre de Ada y a la hija de ésta, Valery Antezana.
La joven reveló ante medios periodísticos que “mi mamá tenía costillas rotas, perforación en sus dos pulmones y un hematoma en el hígado”, por lo cual le indignaba que el juez no haya valorado esos informes forenses para caratular la causa como femicidio.
En la movilización también estuvo presente la abogada querellante Pamela Pérez (en una de las fotos junto a la hija da Ada),quien reveló que este jueves le fue denegado el pedido de excarcelación que había interpuesto Navarro a través de su defensor.
Respecto a la causa, cuestionó el hecho que el juez no haya tenido en cuenta los protocolos vinculados a la muerte violenta de mujeres cuando todos los indicios indican que este fue caso de femicidio.
“Por ahora la causa está caratulada como una investigación por causa de muerte, lo cual podría ser una cuestión administrativa pero para nosotras es mucho más, es femicidio” puntualizó la letrada.
