Piden que las playas sean escenario de convivencia

En épocas de patologías vinculadas a la acumulación de estress, sacarse de encima los problemas y echarlos al mar pareciera ser una tarea complicada. Precisamente, quienes pueden dar testimonio de esto son los guardavidas, quienes en lo que va del verano han recibido más de un maltrato verbal. A esto se suma una atmósfera de intranquilidad, ante los accidentes que se han registrado en las playas de todo el país y de la ciudad. En Rada Tilly, el plan de prevención que se puso en marcha implica “docencia” para con los bañistas y un alerta para profesores de colonias de vacaciones.

En Rada Tilly, una de las playas más concurridas de la región, el jefe de guardavidas del Plan Prevención, Seguridad y Rescate, Sergio Pizzi, se refirió ayer a las situaciones de maltrato que han vivido los guardavidas en lo que va del verano.
Si bien dijo que “es un porcentaje mínimo” de personas las que son agresivas, consideró también que “en dos o tres días en los que hemos trabajado con mucha prevención con bandera roja, hay gente que no acata las órdenes de guardavidas, que nos insultan, que nos tratan muy mal. Nosotros estamos trabajando en una situación compleja, tenemos 300 personas en un sector y hay uno que se enoja, y hay que atenderlo y a la vez mirar a otro que se mete al mar. La gente a veces no lo entiende”.
Pizzi explicó que dentro del plan de prevención que coordina, se cuenta un diagnóstico de playa, que implica que dos guardavidas se metan al mar para determinar su bravura. Luego, evaluando la información de mareas se establece el color de la bandera que regirá en la playa.
Durante el fin de semana en Rada Tilly, ondeó la bandera roja, indicativa de la prohibición de meterse al agua, lo que suscitó, más que en otras ocasiones, el malestar de los bañistas y nadadores.
“Por el sistema que tenemos, que es preventivo, un porcentaje no acata órdenes. Es propio del argentino. Ven bandera roja y dicen ‘qué me importa, total yo sé nadar, hace 20 años que vivo acá’. Hemos recibido los peores improperios. El otro día un señor nos decía que era ingeniero, nos decía ‘¿qué tenés para decirme vos a mi negro pata sucia?’”,  comentó el profesor de natación y jefe del servicio.
Pizzi aseguró también que es imposible ignorar lo que ha ocurrido en otras playas y esto ha llenado de tensión a todo aquel que cuida de los otros.
“En Monte Hermoso fallecieron en la playa cuatro personas, hace tres días se accidentó en Playa Unión el chico al que le cayó la sombrilla, vimos lo que pasó en Mar del Plata”, indicó a lo que sumó la búsqueda infructuosa de una mujer en la zona de cuevas en la jornada del jueves, y el accidente del chico de 15 años que se ahogó en Restinga Alí.
Ante tal cuadro, los bañeros tienen como consigna hacer “un trabajo de docencia”, para lograr la colaboración de las personas.
En Rada Tilly trabajan 14 guardavidas. Entre lunes y viernes, cumplen turnos de 11 a 19, mientras que los fines de semana, se cumplen horarios de 11 a 20, o más, considerando la concurrencia a la playa delimitada por los cerros Punta Piedras y Punta del Marqués. En esa extensión hay cuatro bases, aunque se anunció que próximamente se instalará una quinta donde también se hará control y asistencia.

RECOMENDACIONES
Las recomendaciones entonces para quienes quieren bañarse a pesar de que la bandera esté en rojo, es que avisen a un guardavida antes de entrar al mar.
Otros consejos se asocian a quienes van en grupo a practicar deportes a la playa. Sobre este punto, se dijo que muchos suelen invadir espacios de quienes los rodean o golpean con la pelota a sus vecinos. Para estos casos se pidió que se considere la convivencia general, y que antes de jugar consulten a los guardavidas cuál es el mejor lugar para hacerlo.
También se solicitó a quienes van a navegar o a hacer prácticas en el agua que pregunten cuál parte del la costa es más adecuada y, por último, no faltaron recomendaciones para los profesores de las colonias de vacaciones.
“Llenan la playa, y está el mar bravo y meten bloques de 60 chicos. Todos juntos. Nosotros estamos cortando clavos”, señaló Pizzi en este sentido.
En consecuencia, el pedido consiste en que el responsable del grupo de colonos se aposte cerca de una base de guardavidas, que consulte en cuál sitio el mar está más tranquilo, que los colonos estén en parejas para cuidarse entre sí, y que un profesor se meta al agua de espaldas al mar. Si son colonias con muchos chicos, el pedido es que ingresen al mar en grupos de diez o doce incluso para evitar atropellos y accidentes entre los mismos chicos.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico