Pidieron que Servera sea condenado por homicidio doblemente agravado

En el marco de los alegatos del juicio al que fue sometido Gustavo Servera, la Fiscalía pidió que sea declarado penalmente responsable del delito de homicidio doblemente agravado, por el vínculo y por femicidio. La defensa planteó dudas e hipótesis para adjudicar el crimen a causas religiosas y reclamó la absolución. El tribunal dará a conocer el veredicto el viernes.

El juicio oral y público por el homicidio de Soledad Arrieta llegó a la etapa de definiciones, tras agotarse la incorporación de prueba testimonial y documental. En ese marco, ayer se llevaron a cabo los alegatos de las partes, se expresó ante el tribunal la mamá de la víctima y el acusado accedió a decir las últimas palabras antes de que los jueces pasaran a deliberar.

En ese contexto, la fiscal general María Laura Blanco se dirigió al tribunal que presidió el juez penal Martín Cosmaro y que se completó con sus pares Mariel Suárez y Jorge Novarino, ante quienes sostuvo que a lo largo del debate quedó debidamente acreditada la autoría del hecho por parte de Servera y afirmó que así lo indican todos los elementos de prueba que fueron exhibidos en el juicio.

La acusadora pública también se refirió a los indicios de conducta precedentes que tienen que ver con la violencia de género, como así también a las escenas de celo porque no aceptaba que ella tuviera una pareja como tenía él.

Además de detallar la prueba científica y los elementos empleados para terminar con la vida de quien fuera su pareja, la fiscal se centró en la violencia económica y psicológica que padeció la mujer en los últimos tiempos, más allá de la violencia física.

Por todo ello pidió que Servera sea declarado autor penalmente responsable del delito de homicidio doblemente agravado, por ser cometido contra quien mantuvo una relación de pareja y por femicidio.

LA RELIGION

Por su parte el defensor Francisco Romero hizo hipótesis sobre las posible situaciones que pudieron haber ocurrido, dando a entender que el crimen pudo haberlo cometido otra persona que armó la escena para perjudicar a Servera y sostuvo que Soledad tenía muchos problemas con la religión y reclamó la absolución luego de sembrar las dudas.

Tal como prevé el Código Procesal Penal para esta instancia, se le ofreció a los familiares directos hacer uso de la palabra y fue la mamá de la Soledad quien tuvo esa dura tarea.

En ese sentido pidió que se haga justicia por su hija y le apliquen la pena máxima a Servera porque ella ya se siente condenada a perpetua al no tener a su hija.

En tanto, en sus últimas palabras el acusado se declaró inocente; dijo que no pedirá perdón porque él no hizo nada; que también está sufriendo y que no odia a nadie.

Tras escuchar a las partes, el tribunal pasó a deliberar y los convocó para el viernes a las 12, ocasión en la que dará a conocer el veredicto de responsabilidad. En caso de que se declare culpable a Servera, se pasará a la siguiente instancia, conocida como juicio de cesura.

Hay que recordar que el hecho ocurrió durante la madrugada del lunes 5 de febrero del año pasado, en el horario comprendido entre la 1:30 y las 2:02.

Según la Fiscalía, la víctima se encontraba en la vivienda ubicada en la parte posterior del terreno situado en Juan Manuel de Rosas al 3600, del barrio Abel Amaya.

En ese lapso, según la acusación fiscal, se hizo presente su esposo, Gustavo Alejandro Servera, quien residía en la parte delantera del predio, se produjo una agresión física y utilizando un lazo metálico que el agresor colocó alrededor del cuello de Arrieta, se ejerció presión para reducirla.

El ataque le produjo a la joven excoriaciones lineales en diversas partes del cuerpo, entre ellas en el tórax del lado derecho y en el cuello, región latero-posterior, dos equimosis en la parte delantera del cuello.

Después se roció el lugar con un líquido inflamable y se inició un incendio intencional que provocó la muerte por quemadura de las vías aéreas y de distintas partes del cuerpo.

La fiscal sostuvo que el ataque se produjo como conclusión de una relación signada por violencia de género, en la que Arrieta se encontraba en una situación de subordinación y sometimiento hacia Servera, basada en una relación desigual de poder.

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