Por el crimen de Nahuelmilla, Sotomayor estará preso 4 meses

La Fiscalía sostiene que efectuó dos disparos contra la víctima durante la mortal pelea del último domingo en el barrio San Martín.

La Justicia formalizó este martes la investigación contra Leonel Orlando Sotomayor, de 30 años, acusado de asesinar a José Luis Nahuelmilla (39) durante un violento episodio ocurrido el domingo en el barrio San Martín.

La jueza Daniela Arcuri declaró legal la detención, autorizó la apertura de la investigación por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y ordenó que el imputado permanezca en prisión preventiva durante cuatro meses.

Durante la audiencia, la fiscal general Verona Dagotto, junto a la funcionaria de Fiscalía Leila Ritta, expuso la teoría del caso basada en testimonios, registros de cámaras de seguridad, pericias y el reconocimiento espontáneo realizado por el propio acusado al momento de ser identificado por efectivos policiales.

MEDIODIA DE AMENAZAS

De acuerdo con la reconstrucción presentada por la Fiscalía, el hecho ocurrió alrededor de las 13:40 del domingo en Los Perales y Las Fresas. Personal de la Comisaría Séptima acudió al lugar tras recibir un llamado que alertaba sobre un hombre herido de arma de fuego, aunque al arribar la víctima ya había sido trasladada al Hospital Regional.

En el lugar, un familiar de Nahuelmilla relató a los efectivos que, en medio de una pelea, "un pendejo sacó un fierro y le disparó", aunque en ese momento no identificó al presunto autor debido a que se dirigía al centro asistencial.

Mientras preservaban la escena, los policías observaron a Sotomayor a pocos metros realizando señas para acercarse. Según la acusación, el hombre manifestó de manera espontánea que había sido quien efectuó los disparos con una "tumbera", afirmación que luego comenzó a ser contrastada con los elementos secuestrados durante la investigación.

Poco después se confirmó el fallecimiento de Nahuelmilla en el Hospital Regional. A partir de los testimonios de familiares, vecinos y las imágenes captadas por cámaras de seguridad, la Fiscalía sostiene que ambos hombres, quienes se conocían desde la infancia, protagonizaron una discusión que derivó en una pelea.

La hermana de la víctima declaró que intervino durante una primera confrontación frente a la vivienda del imputado al advertir que este intentaba buscar un arma. Según su testimonio, logró separar a ambos y llevó a su hermano hasta su domicilio, aunque minutos más tarde volvió a salir. La mujer aseguró que luego observó a Sotomayor disparar contra Nahuelmilla, incluso cuando este ya se encontraba tendido en el suelo.

Otro hermano de la víctima indicó que presenció la primera discusión y que, tras retirarse a su vivienda, escuchó las detonaciones. Al salir nuevamente encontró a José herido mientras era asistido por su hermana.

Las imágenes de las cámaras de seguridad incorporadas a la causa muestran a ambos hombres interactuando desde las 12:50 y registran que, cerca de las 13:40, la víctima realizaba gestos desafiantes invitando a pelear. Posteriormente se observa una persecución y los primeros disparos, registros que forman parte de la evidencia reunida por los investigadores.

Durante la inspección ocular no fueron hallados proyectiles en la vía pública. Sin embargo, en el patio de una vivienda cercana al domicilio del imputado se secuestró un revólver calibre .32 con dos cartuchos percutados que no llegaron a detonar. Horas más tarde, en un allanamiento, la Policía incautó una tumbera, dos caños y proyectiles compatibles con ese tipo de arma, elementos que serán sometidos a pericias.

La autopsia determinó que Nahuelmilla presentaba dos heridas de arma de fuego: una en la pantorrilla y otra en el tórax. Esta última perforó un pulmón y provocó un shock hipovolémico que derivó en su muerte. Durante el examen forense también fue extraído el proyectil alojado en la espalda.

LE DISPARO CUANDO YA ESTABA EN EL SUELO

Para la Fiscalía, la evidencia permite sostener, de manera provisoria, que Sotomayor efectuó un primer disparo hacia la pierna de la víctima y luego realizó un segundo disparo dirigido al tórax cuando Nahuelmilla ya se encontraba indefenso, lo que motivó la calificación legal de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, delito que contempla una pena mínima de 10 años y ocho meses de prisión.

Al solicitar la prisión preventiva, la fiscal Dagotto argumentó que existe riesgo de entorpecimiento de la investigación debido a que el imputado, los familiares de la víctima y varios testigos residen en el mismo sector del barrio. Aunque el Ministerio Público Fiscal requirió que la medida se extendiera por seis meses, la magistrada resolvió fijarla en cuatro meses.

ALEGO DEFENSA PROPIA

Durante la audiencia, Sotomayor declaró y aseguró que actuó en legítima defensa. Relató que había compartido bebidas alcohólicas con Nahuelmilla y otras personas cuando comenzó una discusión. Según su versión, la víctima lo amenazó y permaneció durante más de media hora en las inmediaciones de la vivienda armado con un cuchillo, impidiéndole salir.

El imputado sostuvo que más tarde regresó para buscar una campera y volvió a cruzarse con Nahuelmilla, quien —afirmó— intentó apuñalarlo. En ese contexto, dijo haber extraído un revólver calibre .32 que llevaba en el bolsillo interno de la prenda y disparado primero hacia la pierna. También negó haber efectuado un segundo disparo cuando la víctima estaba caída y sostuvo que ese impacto se produjo mientras ambos corrían.

Por su parte, el defensor público Alejandro Varas no cuestionó la legalidad de la detención ni la calificación provisoria del hecho, aunque consideró excesivo el plazo de prisión preventiva solicitado por la Fiscalía. Destacó que su asistido se presentó espontáneamente ante la Policía y reconoció haber efectuado los disparos, por lo que pidió limitar la medida a un mes.

Finalmente, la jueza Daniela Arcuri hizo lugar parcialmente al planteo fiscal, declaró legal la detención, autorizó la apertura formal de la investigación y dispuso que Leonel Orlando Sotomayor continúe detenido con prisión preventiva durante cuatro meses mientras avanza la investigación.

Tras la audiencia, la fiscal general Verona Dagotto señaló que la expectativa de pena en caso de una eventual condena supera los 25 años de prisión y confirmó que la investigación continúa con el análisis de testimonios, registros fílmicos y las pericias sobre las armas de fuego secuestradas.