La mujer permanece detenida bajo arresto domiciliario mientras avanza la investigación por presuntos hechos de violencia extrema contra sus dos hijos. La medida fue adoptada debido a que la alcaidía local no cuenta con un lugar adecuado para alojarla.
La investigación por el presunto caso de violencia extrema contra dos hermanos de 7 y 5 años en Pico Truncado continúa avanzando mientras la madre de los niños cumple prisión domiciliaria por falta de espacio en la alcaidía local.
La decisión judicial responde exclusivamente a cuestiones de alojamiento, ya que el establecimiento penitenciario no dispone de un sector adecuado para su detención. En paralelo, la pareja de la mujer permanece privada de la libertad en otra dependencia policial por razones de seguridad.
La causa tomó estado público luego de que la niña de siete años escapara de la vivienda durante la madrugada para pedir ayuda y alimento para ella y su hermano menor, situación que permitió la intervención de la Policía y de los organismos de protección de la niñez.
Investigan un presunto contexto de violencia sistemática
De acuerdo con la investigación, los niños habrían permanecido durante un tiempo prolongado bajo un contexto de aislamiento, violencia física y psicológica, privación de alimentos y control permanente por parte de los adultos responsables.
Entre las pruebas incorporadas al expediente figuran registros obtenidos de cámaras de seguridad instaladas en el interior de la vivienda, que serán analizados por los investigadores para determinar el alcance de los hechos denunciados.
Además, los peritajes médicos y psicológicos realizados a ambos menores revelaron un importante deterioro físico y emocional, compatible con un cuadro de desnutrición prolongada y otras secuelas derivadas de las condiciones en las que vivían.
Continúan las pericias
La Justicia sigue reuniendo evidencia mediante pericias médicas, psicológicas e informáticas para establecer las responsabilidades penales de los imputados y determinar si las acusaciones deben agravarse.
Los dos hermanos permanecen actualmente bajo resguardo de los organismos de protección, donde reciben asistencia médica, psicológica y acompañamiento interdisciplinario para iniciar su proceso de recuperación.
