El gobierno de Santa Cruz tomó la determinación de intervenir ante los masivos despidos de trabajadores de las represas hidroeléctricas y dictó la conciliación obligatoria.
La misma fue ordenada el viernes por el Ministerio de Trabajo, luego que el titular de la cartera, Julio Gutiérrez, recibiera el día anterior en su despacho a dirigentes de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), mientras en el acceso al edificio del ministerio aguardaban numerosos afiliados.
Al concluir el encuentro, en declaraciones de prensa, el funcionario dijo que esta medida implica “retrotraer todos los despidos, además de darles certeza y tranquilidad a los trabajadores y sentar a la mesa de discusión a los responsables para que se reinicie esta obra tan importante para la provincia”.
Precisó además que “lo principal para nosotros es la tranquilidad de los trabajadores, llevando adelante un mandato del gobernador, Claudio Vidal, que nos ha indicado que lo más importante para nosotros es el trabajo” y también priorizar una obras que proveerá un gran flujo de energía a la provincia, la región y el país en general
Puso también de relieve que es la provincia la que tiene que declarar la emergencia laborar y compatibilizar su accionar con el rol de la dirigencia sindical de manera permanente.
Por su parte, Rubén Crespo, secretario adjunto de la UOCRA, agradeció las autoridades provinciales por otorgar vital importancia “a esta delicada problemática que estamos atravesando los trabajadores de la construcción”.
“Para nosotros esto es un avance dentro de lo que es el conflicto porque no se estaba poniendo de acuerdo el gobierno nacional con la UTE responsable de las obras para seguir avanzando”, puntualizó
En consecuencia sostuvo que la conciliación obligatoria “le va a dar tranquilidad a los trabajadores de ocupar las guardias mínimas que estaban haciendo y también hace que se retrotraigan los telegramas de despido para poder seguir cobrando las quincenas”.
“Le damos las gracias al ministro y al gobernador por tener esta presencia ya que esta problemática no solo involucra a alrededor de 1.800 compañeros afiliados, sino también a otros trabajadores relacionados indirectamente con las obras y que son muchísimos más”, precisó.
