Por los incidentes en el Pietrobelli también resultó herido un policía

Por los violentos incidentes registrados durante la noche del viernes en el barrio Pietrobelli, desencadenados a partir de la herida de bala que recibió Cristian “Chichón” Barría, también resultó herido en la cabeza un policía y ayer se conoció que otra persona ingresó al Hospital Regional con fractura de maxilar.

Por la batalla campal que se produjo en el barrio Pietrobelli luego de que resultara herido de bala Cristian Iván “Chichón” Barría, sobre la cual informó Diario Patagónico en su edición anterior, no se registraron personas detenidas según confirmaron ayer las fuentes oficiales consultadas.
De todas maneras, se supo que Barría no fue el único herido en ese violento episodio ya que un agente de policía que acudió a prestar apoyo, recibió un piedrazo en la cabeza que le provocó una importante pérdida de sangre. Sin embargo, se aseguró que se encuentra bien de salud y recibió la correspondiente asistencia sanitaria.
Además, la policía tomó conocimiento ayer sobre el ingreso de otra persona herida en la guardia  del Hospital Regional, sobre la cual se indicó que presentaba traumatismo de cráneo y una fractura en el maxilar, lesiones que habría sufrido durante los enfrentamientos que terminaron con la pacífica jornada del Viernes Santo.
A todo esto, se señaló que Barría –archiconocido de la policía por sus andanzas- continúa internado en el Hospital Regional, donde se lo atiende por la grave lesión de arma de fuego que recibió en la columna.
Se debe recordar que dicho episodio tuvo lugar cerca de las 20 del viernes en las inmediaciones de 13 de Diciembre y Formosa, en la parte alta del barrio Pietrobelli.
En ese lugar, según informó la policía, “Chichón” Barría junto a un menor de edad habrían atacado a tiros un comercio. En respuesta, Barría sufrió una herida de bala en la zona de la columna. Más tarde, individuos que serían amigos del herido se enfrentaron contra el grupo al que se le atribuyó la autoría del disparo contra Barría. Se escucharon disparos y los revoltosos también se enfrentaron con palos, piedras y todo tipo de proyectiles.
En procura de restablecer el orden llegó el móvil 513 de la Seccional Segunda con tres efectivos a bordo y quedó en el medio de la pelea, por lo que de ambos lados fue apedreado, resultado dañados sus cristales.
A raíz de la diferencia numérica se debió pedir apoyo y el refuerzo llegó desde varias dependencias; incluso acudieron efectivos de Infantería y de la División Canes. Sin embargo, al cierre de la batalla campal nadie fue detenido.

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