Por qué existen tantas criptomonedas y cómo invierte su dinero un argentino

No todas sirven para lo mismo. Algunas guardan valor, otras ejecutan contratos y otras solo mueven dinero de un punto a otro. Pensarlas como una sola cosa es el primer error. Y es ahí en donde empieza lo más interesante.

Treinta y nueve mil setecientas setenta y siete. Es un número grande, sí. Esa era la cantidad de criptomonedas que relevaban los paneles de mercado en octubre de este año con una capitalización global de 2,90 billones de dólares. La cifra marea. Y la pregunta aparece sola en cualquier sobremesa o en el grupo familiar de WhatsApp: si Bitcoin ya existe, ¿para qué hacen falta tantas otras? La respuesta corta: no todas sirven para lo mismo. Algunas guardan valor, otras ejecutan contratos y otras solo mueven dinero de un punto a otro. Pensarlas como una sola cosa es el primer error. Y es ahí en donde empieza lo más interesante.

Porque cada proyecto nació para resolver un problema puntual. Pero el gran problema de la gente no era tanto el ahorro (ya existen opciones), sino cómo moverlo fácil y rápido. Una transferencia internacional por la vía bancaria clásica puede tardar días. Sí, días. Y encima te cobran comisiones altísimas Es algo que sabe cualquier freelancer que vive en la Patagonia, en Buenos Aires o en Rosario. Por suerte, alguien resolvió esto. XRP se pensó justo para eso, con liquidaciones de pocos segundos, y es por eso que cuando revisas el XRP precio en sitios como Binance, en realidad estás pensando en la forma de enviar dinero rápido y seguro. No es buscar ganar algún centavo más. A principios de octubre el token cotiza a 1,50 dólares en esa misma plataforma. Pero detrás del número hay una pregunta práctica que buscaremos resolver en este artículo.

BITCOIN Y ETHEREUM, PARECIDAS PERO PASA COSAS DISTINTAS

Bitcoin fue el primero. Para muchos, es la única que vale la pena. Su diseño prioriza la seguridad por encima de la velocidad. Acá están los que solo guardan para el futuro. Eso lo vuelve una especie de oro digital. Pero pagar un café con Bitcoin en su red principal no tiene mucho sentido. Podés llegar a pagar más de comisiones que el precio real del café. Un papelón. Ahí es donde aparece Ethereum. Llegó para cubrir el principal hueco. No apuesta solo a ser dinero, apuesta a ser una computadora global donde corren contratos, préstamos y aplicaciones. Dos monedas, dos trabajos distintos. Compararlas solo por precio es como comparar una caja fuerte con una autopista.

REDES PARALELAS DIERON SOLUCION A UN PROBLEMA REAL

Bitcoin y Ethereum tenían un problema, pero por suerte la comunidad lo resolvió de una forma muy inteligente. Para bajar costos y ganar velocidad se montaron redes encima, las famosas layer-2. En Bitcoin la más conocida es Lightning, que permite pagos casi instantáneos por centavos. Sí, menos que la comisión bancaria que le cobra la tarjeta a un comercio. En Ethereum surgieron otros proyectos similares. Según Binance Research, las layer-2 concentraron más del 90% de la ejecución sobre Ethereum durante 2025.

Dicho simple, la mayoría de las operaciones ya no pasa por la ruta principal sino por desvíos más baratos.

LAS STABLECOINS MUEVEN MAS DINERO QUE MUCHOS BANCOS

Si hay un sector que creció sin que nos diéramos cuenta, es el de las monedas estables atadas al dólar. Su capitalización creció 50% y superó los 305.000 millones de dólares, de acuerdo con el último informe anual del exchange Binance. Estas cripto circulan por Ethereum, Tron, Solana y otras cadenas según dónde la comisión pese menos. Pero acá hay un patrón. La clave está en tener un activo que se pueda mover de una billetera a otra por el menor costo posible. Ahí es donde fallan los sistemas tradicionales como los bancos. Porque los intermediarios suelen ser muchísimos.

ARGENTINA Y EL CRECIMIENTO CRIPTO

Para ese familiar que desconfía, tenemos buenas noticias. Las cripto ya forman parte de la mesa de los argentinos. Con una adopción del 19,8% de la población, Argentina encabeza el ranking latinoamericano de Chainalysis, por delante de Brasil con 18,6% y El Salvador con 14,6%. En la tabla global quedó en el puesto 20, dentro de un índice que mide 151 países. Y el volumen acompaña. No es físico como el dólar cara grande, pero a las cripto las podés ver en la blockchain.

Se estima que entre julio de 2023 y junio de 2024 los argentinos movieron 91.000 millones de dólares en transacciones on-chain, el mayor registro de recepción de la región. Hace pocos años hablar de una billetera digital en un asado era motivo de chiste. Hoy ese tío que desconfiaba y te preguntaba en la cena navideña sobre critpo, te pregunta cómo comprar USDT. La inflación y la inestabilidad de esos años hizo su docencia.

MUCHAS OPCIONES, PERO PRESTAR ATENCION

Visto desde afuera, el mercado parece un supermercado gigante en donde algunos pasillos tienen mejor circulación. Pero el dinero grande sigue fluyendo con lógica. Millones de dólares se mueven por segundo en el ecosistema cripto, derribando barreras en todas partes. Pero hay que admitir algo que notan muchos. Entre los casi cuarenta mil tokens hay mucho relleno. Proyectos que copian a otros, monedas sin uso real, promesas que se apagan en meses. Son esos productos en el supermercado que quedan ahí hasta que caducan.

La decantación natural del mercado es dura y va a seguir. La próxima vez que aparezca una lista interminable de monedas, la pregunta útil no es cuál va a subir. Es qué problema resuelve.