Uno de los candidatos al título empató 1-1 con Congo, tras empezar ganando con gol de Joao Neves. El tanto de la igualdad fue obra de Wissa. CR7 estuvo errático, en el inicio de su sexta Copa del Mundo.
Con un decepcionante Cristiano Ronaldo, Portugal tuvo un magro estreno en el Mundial 2026 y empató 1 a 1 con República Democrática del Congo por el Grupo K de la Copa del Mundo. Joao Neves adelantó a los europeos en Houston, pero Wissa estampó la igualdad en el regreso de su selección a un Mundial tras 52 años de ausencia.
Con el inesperado empate en el NRG Stadium de Houston, Texas, Portugal y RD Congo esperan el partido entre Colombia y Uzbekistán, que se enfrentan este miércoles a las 23:00 en Ciudad de México.
El próximo martes a las 14:00, la selección de Cristiano Ronaldo enfrentará a los uzbekos por la segunda fecha. En tanto, Congo jugará contra Colombia, ese mismo día a las 23:00.
El primer episodio llevó al engaño. Solo habían pasado seis minutos, y Joao Neves ya había mandado a la red un cabezazo para adelantar a los lusos. Era fácil especular en ese momento conque los favoritos se imponían rápido, que podrían contragolpear, que el tremendo centro del campo que tienen los europeos sería suficiente. Todas esas cosas que ofrece la imaginación en los partidos que todavía no han hecho más que empezar y ya han tenido un golpe considerable.
Las apariencias, sin embargo, engañan muchas veces y esta no fue una excepción. Si alguien esperaba un vendaval portugués, un dominio asfixiante para poner a los lusos en la columna de los equipos que han reafirmado su candidatura para el título, se equivocó. Sí, tuvo más tiempo el balón, combinó en muchas ocasiones, dominó algunos lances del juego, pero no terminó de concretar.
El motivo fundamental por el que Portugal no fue todo eso que prometía en esos primeros minutos había que encontrarlo en RD Congo. El equipo africano tiene muchos jugadores de nivel, una defensa bien posicionada y poca tendencia al error. Es verdad que jugadores como Vitinha, Nuno Mendes, Bruno o Bernardo suenan a aristocracia futbolística, pero el equipo centroafricano tiene talento para no ser víctimas.
Cuando estaba cerca de terminar la primera mitad, y por más intentos que hacía Portugal por aumentar la distancia, Congo fue acercándose. Un córner, otro, una jugada que llega al área, la sensación de que, en cualquier momento, alguno de sus delanteros, también de primer nivel, podían aguar la fiesta portuguesa.
Y en una de esas, cuando ya estaban los jugadores pensando en el descanso, llegó un córner bien tirado, una jugada de estrategia en el que el lanzador saca en corto para desubicar a los defensas y termina la escena con un centro perfecto que llegó a la cabeza de Wissa. El del Newcastle, una de las estrellas del equipo, devuelve el cabezazo de Neves con uno de su propia cosecha. Era el empate, con todo lo que eso supone.
No fue un espejismo. La segunda mitad se pareció bastante a lo que había sido el núcleo de la primera, con Portugal dominando, pero sin grandes ocasiones, más allá de un gol anulado en el que hubo una preciosa filigrana de Cancelo, pero que estaba en fuera de juego.
Entró Conceição, trató de agitar un poco el avispero, Cristiano disparó fuera... mejores intenciones que realidades, porque la verdad es que Mpasi no tuvo que hacer grandes paradas, en casi todas las ocasiones Portugal se perdía antes de llegar siquiera a intentar el remate. Y, con todo eso, cada minuto que pasaba subía la esperanza de los congoleños.
Portugal, como le pasó a su vecina España, salió del partido confusa y aturdida. No estaba el empate en las previsiones, y aunque la vida les dará muchas más oportunidades, siempre es sencillo recibir el primer golpe. Los equipos africanos han demostrado que la evolución del fútbol es imparable, el talento aparece en todas partes y cada vez son más los jugadores que logran desarrollar al máximo su talento.
