Preocupa el estado de abandono que muestra la plaza Soberanía

Mugre, carros de compras tirados, botellas y papeles por doquier es el aspecto que hoy presenta la plaza situada en la costanera, pese a que cuenta con dos cuidadores rentados por el municipio. Desde Parques y Paseos culpan a quienes ocupan este espacio de noche. Aseguran que durante los fines de semana y las jornadas de calor, “la plaza es tierra de nadie”, ya que al día siguiente está sembrado de botellas, profilácticos y jeringas.

En el pasado la plaza Soberanía era un espacio para la familia. Durante los fines de semana, muchos padres solían llevar a sus hijos a jugar y a pasar la tarde al aire libre. Algunos optaban también por quedarse hasta la noche para disfrutar del sonido del mar bajo la luz de la luna.
Todo eso ha cambiado. Hoy la plaza está lejos de ser un espacio para padres e hijos. Solo algunos pocos se animan a visitarla. La basura gana lugar en el sector y el deterioro de sus monumentos, juegos y árboles es más que evidente. Realmente preocupa la situación en que se encuentra este espacio público ubicado sobre la costanera de Comodoro Rivadavia.
El viernes un reportero gráfico de Diario Patagónico estuvo en la plaza captando imágenes del futuro Centro de Información Pública que se construye en las proximidades. En su recorrida por el sector, el fotógrafo se vio sorprendido por la cantidad de basura que había en el lugar.

ESFUERZO QUE
NO ALCANZA
La postal es contundente: la plaza es depósito de carros de compras de un supermercado cercano, también de papeles, bolsas, cientos de hojas marchitas producto del otoño y botellas que reflejan el abandono de este lugar. Es que pese a que no lo parezca, cuenta con dos cuidadores del municipio, uno de ellos que integra la planta permanente y otro de planta transitoria.
La información fue confirmada por el titular de Parques y Paseos, Gustavo Devadillo, con quien este medio se comunicó el mismo viernes por la tarde. Según el funcionario, los dos empleados trabajan de lunes a viernes, uno hasta las 15, y otro hasta las 16, el de planta permanente.
“Ellos se encargan del riego, juntar papeles y la limpieza de la plaza. Además, los lunes y viernes, por la cantidad de residuos del fin de semana, se refuerza con dos personas más que colaboran en la limpieza que es mucha. Por ejemplo hoy (por ayer) reforcé con dos mujeres”, explicó.
Las empleadas que se sumaron a la limpieza forman parte de la Cooperativa Teresa Segovia. Ellas se encargan de juntar toda esta basura, a la cual se suman desechos de descontroladas noche, según admitió Devadillo.
“Cuando están los días lindos esto es tierra de nadie; se la pasan toda la noche tomando. En un feriado largo es peor: un basural, hay que meter cuatro mujeres más a reforzar. Acá se encuentran botellas de todas clases de bebidas, profilácticos y jeringas; encontrás de todo, de noche es muy peligroso”, advirtió.
Lo cierto es que la plaza, pese a cómo la utilice de noche una parte de la comunidad, debería mantenerse limpia, así por lo menos durante la luz del día, cuando la policía deambula por el lugar, las familias podrían ocupar este espacio tan necesario por la reducida cantidad de áreas verdes que tiene la ciudad.

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