Presunto abuso de una nena: en la Séptima “no le dan importancia” al caso

La víctima de tan solo 6 años habría sido atacada sexualmente por su propio padrino durante una reunión familiar del 1 de enero en un domicilio del barrio Máximo Abásolo.

María Castillo ayer no aguantó más su bronca al quedar libre el sospechoso de abusar de su hija y denunció lo sucedido la tarde-noche del jueves. Mientras, la fiscal general Mónica García confirmó la denuncia.

La madre de la víctima comentó que luego de que su hija le confesara lo sucedido, otros familiares se dirigieron enfurecidos y armados con un cuchillo hasta la vivienda donde vivía el individuo, en la calle Los Plátanos. En tanto, el abuelo de la nena fue hasta la Seccional Séptima, “donde no le dan importancia que le tenían que haber dado al caso”, apuntó M.C.

Dijo que en la Seccional Séptima le sugirieron que se dirigiese a la Comisaría de la Mujer y después de insistir en que al individuo “lo iba a matar” los policías de la jurisdicción concurrieron al inmueble. Finamente, en horas de la madrugada del viernes, el padrino de la niña fue demorado sólo por seis horas en averiguación del delito de abuso sexual simple.

La víctima además contó lo sucedido a su abuela. Todas esas declaraciones fueron efectuadas ante empleadas de la Comisaría de la Mujer. Ese viernes además la pequeña fue revisada por un pediatra del Hospital Regional, donde “el médico pone (en el certificado) lo que notó y lo que la nena le dijo en textuales palabras”.

La causa se encuentra en plena investigación, en la cual la fiscal Mónica García reúne documentación y pruebas como indica el protocolo en esos casos. Aún resta que un psicólogo forense se entreviste con la víctima, como así también la realización de otras diligencias judiciales. 

LOS HECHOS

El 1 de enero, María Castillo concurrió a la casa de una de sus hermanas en la calle Los Ciruelos y Oreste Franzoni, en el barrio Abásolo, para festejar el Año Nuevo. Había hermanos, tíos, sobrinos y otros familiares. En el inmueble existen al menos tres viviendas, una de las cuales está deshabitada.

Entre las 18:30 y 19 de ese día el domicilio fue visitado por el cuñado y padrino de la niña. Se trata de un albañil de 38 años que realiza trabajos por cuenta propia.

“El jugaba con las nenas, entraba y salía. En un momento salgo a buscar agua para el mate y noto que falta mi nena. La busco, la llamo y no me contesta. Una de sus primas me dice que estaba jugando con el tío Javier”, indicó.

Entonces, se dirigió hasta la última vivienda que oficia de galpón, donde la puerta estaba cerrada. “Llamo a mi nena y sale detrás de una cocina desocupada arreglándose el pantaloncito. ¿Qué estás haciendo? Jugando con mi padrino”, relata que le respondió la niña.

La mujer intercambió unas palabras con el cuñado y la reunión familiar prosiguió. Luego de la cena y al retirarse el sospechoso, Castillo intentó dialogar con su hija para conocer a qué jugaba con el padrino, pero la pequeña rompió en llanto.

Una de las hermanas de M.C. habló con la chica y “lo único que escucho es: ‘yo se los cuento pero a mi mamá no le digan’. Yo entré en estado de shock cuando ella dijo: ‘me tocó’”, recordó la madre de la niña.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico