Finalmente el tribunal de revisión compuesto por dos jueces resolvió “no hacer lugar” a la revisión solicitada por el defensor del imputado y confirmar en todos sus términos la decisión del juez natural de la causa, Martín Cosmaro, y mantener la prisión preventiva de Barrionuevo hasta el próximo 5 de marzo de 2021 o hasta la finalización del juicio.
El abogado defensor, Francisco Romero, había pedido el arresto domiciliario en el barrio 30 de octubre, con tobillera electrónica, alegando que Barrionuevo “carece de antecedentes penales y de violencia familiar”.
En contraposición, el fiscal se opuso por la cercanía al lugar del hecho con el domicilio donde se pretende cumplir el arresto domiciliario. “La tobillera electrónica tiene un rango entre 10 y 40 metros, así que por la cercanía de los edificios es muy probable que se dispare”, afirmó el fiscal.
Al otro imputado, Gonzalo Barría, se le dio arresto domiciliario porque reside a 10 kilómetros del lugar del hecho. La fiscalía no se opondría al arresto domiciliario de Barrionuevo con tobillera en un domicilio lejano, ya que “tiene el deber de proteger a la víctima y testigos”.
Finalmente, el tribunal conformado por Daniela Arcuri y Mariano Nicosia resolvió por unanimidad “no hacer lugar a la revisión solicitada por el defensor del imputado y confirmar en todos sus términos la decisión del juez natural de la causa, Martín Cosmaro, y mantener la prisión preventiva de Barrionuevo hasta el próximo 5 de marzo de 2021 o hasta la finalización del juicio, lo que ocurra primero”.
EL HECHO
El ilícito elevado a juicio ocurrió el 20 de mayo de este año, cuando siendo aproximadamente la 1:05 Barrionuevo y Barría se hicieron presentes en el edificio n° 28, del Sector 3, del Barrio 30 de octubre propiedad de la víctima. En esas circunstancias escalaron aproximadamente tres metros y medio, desde el suelo hasta el techo que recubre la puerta de ingreso al edificio, de ahí hasta la ventana del lavadero del departamento de mención, y previo a romper el vidrio del lavadero de 6 metros de altura aproximadamente, ingresaron a la vivienda y aprovechando que la víctima se encontraba durmiendo, colocaron sobre su cabeza un almohadón y mediante la utilización de una barreta de hierro con punta comenzaron a golpear a la víctima en su cabeza, causándole cortes en la misma, manifestándole “ entregame la plata entregame todo”, mientras presionaban su pecho.
Acto seguido los imputados sustrajeron un teléfono celular marca Motorola, modelo E5, nuevo, una billetera de cuero de carpincho color marrón claro, en el interior tenía un DNI a nombre de la víctima, dinero en efectivo y diversos elementos.
Los imputados se vieron sorprendidos por el arribo del personal policial de la Seccional Quinta quienes fueron alertados por una persona no identificada que había escuchado los gritos de la víctima, quién vociferaba “me robaron esos que van a salir; me robaron”, momento en el cual personal policial observó a Barrionuevo y Barría, lográndose en un primer momento la aprehensión del primero, mientras el restante alcanzó a huir siendo perseguido y reducido pocos minutos después.
