Procesarían por falso testimonio a testigo que “olvidó” haber acusado a Marcos Díaz
La declaración de Analía Vidal, ex mujer de Marcos Díaz, complicó su situación ya que reveló que el mismo la agredió físicamente y hasta la amenazó con un arma de fuego. En tanto Claudia Torres, cuñada del acusado de ser partícipe necesario del asesinato de la gemela Johana Casas, podría ser procesada por falso testimonio.



Caleta Olivia (agencia)

La situación procesal de Marcos “Tosco” Díaz continúa comprometida en el juicio oral y público que se desarrolla en la Cámara del Crimen de esta ciudad desde el martes. El testimonio que prestara su ex mujer y el de otros dos testigos citados en la mañana de ayer por la querella, fueron claves para conocer otros pormenores sobre su personalidad y las contradicciones de sus primeras declaraciones.
Analía Vidal aseguró que, mientras mantenía una relación sentimental, él la golpeó en reiteradas ocasiones e incluso la amenazó con un arma de fuego que Díaz habría dejado caer accidentalmente, provocándole además un hematoma en el hombro a la pequeña hija de ambos.
La mujer también relató antes los jueces Humberto Monelos (presidente), Laura Vallevela y Oscar Santucci que en una oportunidad el propio Díaz la mantuvo encerrada alrededor de 10 días en la casa de la madre de ella y que ni siquiera la dejaba salir a trabajar. Ello, según indicó, debido a que el imputado era una persona extremadamente celosa y posesiva que la controlaba todo el tiempo y no la dejaba sola en ningún momento.
Además, mientras ello ocurría, contó que en una ocasión su madre salió al patio de la casa y vio a Díaz subido arriba del techo para asegurarse que la mujer no saliera de la casa.

NO SE ACUERDA DE NADA
En la víspera, se sentaron en el banquillo Claudia Torres y Carlos Gutiérrez, quienes incriminaron aún más a Díaz. Ante la mayoría de las preguntas realizadas por el Tribunal y la querella, a cargo de Fabián Farías, Torres respondió “no recuerdo”, e incluso, cuando le leían lo que quedó plasmado en su primera declaración (del 11 de agosto de 2010), se limitó a decir que “cuando me tomaron la declaración el juez escribía cualquier cosa y me daba vueltas en las mismas preguntas para que yo respondiera más cosas”.
Además aseguró “no recordar nada” ya que después de eso “tuve muchos problemas familiares y hay cosas que no recuerdo y que tampoco me interesan”. También sostuvo que se hartó porque durante la instrucción de la causa “me tuvieron ocho horas declarando”, aunque desde la querella se dijo que solo fueron poco más de 3.
Ante la negativa de la testigo por recordar su declaración inicial fue consultada por el Tribunal si estaba amenazada por alguien a lo que respondió que no.
Al notar que no quería cooperar en la resolución del caso, fue advertida por el fiscal de Cámara, Carlos Rearte, que de continuar en esa posición sería detenida por incurrir en falso testimonio, no obstante lo cual continuó sin obedecer.
Es que cuando en su momento el juez de instrucción  Leonardo Cimini Hernández le había preguntado si Díaz era capaz de matar, ella respondió afirmativamente  “por todos los comentarios que se hacen de él y porque es un tipo muy celoso que la perseguía (a Johana) todo el tiempo y se hacía el matón”.
Además había dicho que Viviana,  la hermana de Díaz, le comentó a otra persona que “Marcos se mandó una macana”, a las pocas horas de conocerse el crimen de la gemela, pero ayer dijo que no recordaba haber dicho eso.
Por otro lado, cabe mencionar que la posibilidad de que Claudia Torres fuera amenazada cobró fuerza al conocerse que luego de su declaración inicial solicitó custodia policial.