Quedó firme la condena de 11 años por el asesinato sobre el colectivo
La Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia de Chubut acaba de confirmar la sentencia contra Jonathan Awad Mustafá, quien fue condenado en primera instancia a la pena de 11 años de prisión. Se trata de quien a fines de marzo del año pasado asesinó a Ezequiel Figueroa en el interno 113 del transporte público de Comodoro Rivadavia.
El homicidio de Ezequiel Edgardo Figueroa (18) pasó a ser cosa juzgada a partir de que la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia resolvió confirmar la sentencia dictada por el tribunal colegiado que integraron los jueces Daniela Alejandra Arcuri, Raquel Tassello y Mariano Nicosia, quienes le impusieron la pena de once años a Jonathan Awad Mustafá (22) tras declararlo autor penalmente responsable del delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego.
El caso no fue impugnado ante la Cámara Penal y pasó al Superior Tribunal para la consulta obligatoria que se le realiza a las condenas que superan los 10 años de prisión. En ese contexto fue que trató el caso el alto cuerpo provincial.
EL CASO
Según la acusación de la Fiscalía, el lunes 31 de marzo de 2014, sobre las 19:30, Awad Mustafá vio que Ezequiel Figueroa también viajaba a bordo del interno 113 de la línea 1 del transporte público y le pegó un tiro en el pecho en medio del pasillo de la unidad en la que viajaban unos catorce pasajeros. De milagro no mató a otra persona.
Awad, quien fue entregado a la Justicia por su padre, había quedado grabado en el video del sistema de seguridad del colectivo.
Figueroa había subido al micro en la parada de Chaco y Alvear del barrio Pietrobelli acompañado de dos amigos. Cuando se dirigieron al fondo del colectivo se encontraron con Awad, alias "Goma", y con un tal "Gordo" Vargas. Según los testimonios, el de contextura más grande fue el que empuñó un revólver plateado y le disparó a Figueroa en el pecho.
La víctima, malherida, se dirigió hasta el chofer del colectivo y le pidió que le abriera la puerta para bajar. Pero por detrás, el atacante siguió a la víctima y continuó disparándole. Primero arriba del colectivo y luego abajo. Le erró aparentemente en dos oportunidades. Pero el disparo que había recibido Figueroa en el pecho fue el que terminó con su vida. Cayó tendido en la calle y murió allí, a metros de la parada de Chaco y Alvear.
El atacante, después de la agresión, guardó el revólver en una mochila negra similar a la que el padre del sospechoso entregó en la Seccional Segunda, donde el presunto autor se presentó de manera espontánea.
