La reconocida investigadora fue hallada sin vida junto a su esposo en un caso que es investigado como femicidio seguido de suicidio.
El brutal crimen de Silvina Rosa Drago sacudió a la ciudad de Santa Fe y generó una profunda conmoción en el ámbito científico. La investigadora del Conicet fue encontrada asesinada en el interior de su vivienda, en un hecho que, según las primeras pericias, habría sido cometido por su marido, quien luego se quitó la vida. El episodio fue descubierto durante las primeras horas del viernes en una casa ubicada en el barrio Candioti Norte.
En el lugar, los investigadores hallaron el cuerpo de la mujer con 8 heridas de arma de fuego, mientras que el de su esposo, Héctor Riego, presentaba un disparo y se encontraba junto a un arma que habría sido utilizada en el hecho.
Otro dato que impactó a los investigadores fue lo ocurrido con las mascotas de la familia. Una de las perras fue asesinada de un disparo, mientras que otra sobrevivió con rastros de sangre en el rostro. “Se ve que también la quiso matar, pero le erró”, relató una vecina, dando cuenta de la violencia del episodio.
Mientras avanza la investigación, el caso deja al descubierto no solo un crimen estremecedor, sino también la pérdida de una figura clave para la ciencia argentina.
Drago tenía 56 años y contaba con una extensa y reconocida trayectoria académica. Era doctora de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en el área de Nutrición, además de doctora en Ciencias Biológicas, magíster en Ciencias de los Alimentos y bioquímica. Su carrera la posicionó como una referente en su campo, especialmente en temas vinculados a la alimentación, la higiene y la biotecnología.
Desarrollaba su labor en el Instituto de Tecnología de los Alimentos de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral, donde llevaba adelante investigaciones en el área de ingeniería de alimentos. A lo largo de los años, publicó numerosos trabajos científicos, participó en congresos especializados y contribuyó en la formación de nuevos profesionales.
Su compromiso y aporte al conocimiento le valieron un reconocimiento público en su ciudad. En mayo de 2023, había sido distinguida como “santafesina destacada” por el Concejo Municipal, en honor a su trayectoria y a su impacto en el ámbito académico y científico.
