El neuquino Jesús Arnaldo Escobar será el precandidato a presidente por el partido Libres del Sur para las elecciones PASO del 13 de agosto próximo. El exdiputado provincial encabezará la lista del sector que se identifica como “progresista, popular y de izquierda”. Fue elegido el año pasado durante el encuentro realizado en Buenos Aires y que reunió a los secretarios generales de todas las provincias que integran el partido.
“El pueblo necesita otra representación política, progresista, popular, de izquierda. Con mi candidatura a presidente vengo a debatir en la sociedad un nuevo proyecto nacional que saque al país de la crisis de una vez por todas. Ni la derecha liberal ni este fracasado Frente de Todos, son solución ni salida al drama que vivimos hace más de diez años”, aseguró Escobar tras oficializar su candidatura.
Escobar tiene 52 años, casado, con dos hijas. Inició su carrera política con la militancia estudiantil como presidente del Centro de Estudiantes del CPEM 6 de Cutral Co y luego como presidente del Centro Estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Comahue. Fue diputado en tres períodos, convencional constituyente provincial y también ocupó cargos como funcionario municipal.
Desde Libres del Sur aseguraron que “urge poner en pie una representación política verdaderamente popular, progresista, de izquierda. Portadora de un nuevo proyecto de país: productivo, con justicia social, igualitario, donde entremos todos los argentinos y argentinas, no solo los que tienen plata y poder”.
“Como neuquino que soy, voy a defender que Vaca Muerta sea para resolver los problemas de los argentinos potenciando la reindustrialización del país y no solo para las ganancias de las grandes empresas. Defiendo el rol del Estado y a YPF. También que se respete y cuide el ambiente en la explotación de nuestros recursos naturales”, afirmó.
Se refirió a la crisis que atraviesa el país tanto económica como política: “Este gobierno del Frente de Todos, de Alberto Fernández y Cristina Kirchner ha fracasado rotundamente en cambiar el rumbo neoliberal del país que impuso (Mauricio) Macri, y sacarlo de la decadencia con un nuevo proyecto nacional como prometieron. No ha sabido defender la soberanía de la patria subordinándose al FMI (y a los EEUU), hipotecando el futuro de la Argentina. Tampoco ha defendido a las mayorías populares llevando la economía del país a este desastre que recae sobre las espaldas de los pobres, los trabajadores y la clase media; todo por debilidad para ponerse firme frente a los grandes bancos y empresarios, en definitiva, a los ricos que son los ganadores en esta crisis”.
