Quienes incendiaron la confitería de La Hoya sabían que no había cámaras y alarma
A 14 días del siniestro que devastó la confitería "La Piedra" del Centro de Actividades de Montaña de Esquel, la fiscal Fernanda Révori confirmó el origen intencional del incendio. Analizó que "el autor intentó que parezca un accidente por negligencia".

El incendio desatado el lunes 23 de julio en el centro de esquí conmovió a la comunidad esquelense en esos días de vacaciones de invierno en lo que se le denomina temporada alta. Enseguida comenzaron a circular versiones de la intencionalidad del episodio que ayer fueron confirmados por la fiscal que actuó de oficio, Fernanda Révori. Además, de inmediato se posó la mirada sobre la comunidad mapuche.

La fiscal Révori hizo público el informe final del perito ígneo que intervino en la investigación y aseguró sobre la utilización de combustible para iniciar el siniestro y también reveló la rotura del paño fijo de la puerta de acceso para ingresar, y la hora en la que ocurrió el incendio.

La fiscal pidió la colaboración de la comunidad que cuente con alguna información para hacerla llegar a la Fiscalía. Indicó que podría mantenerse la reserva de identidad de los testigos, en caso de ser necesario.

El autor o autores del incendio rompieron un vidrio del acceso principal para acceder a la confitería. Ya en el interior rociaron combustible de manera circular en torno al hogar a leña, probablemente gasoil. El perito al limpiar el lugar encontró siete manchas en ese sector y una mancha más en el hall frío.

Esta última presumiblemente se habría realizado para borrar las evidencias del ingreso forzado, lo cual echaría abajo la eventual culpabilidad del RAM, ya que ese grupo tiene como objetivo difundir sus acciones para visibilizar su causa: la defensa del territorio que continuamente les usurpan grandes terratenientes de buenos vínculos con el poder.

Por eso ahora cobra fuerza la hipótesis de una vendetta por cuestiones de negocios. La Justicia ya recogió muestras de las manchas de combustible que serán sometidas a una nueva pericia científica. Otra de las revelaciones que dejó el informe es el horario en que se produjo el incendio: alrededor de las 7:30. Fue aproximadamente 40 minutos antes de que fuera detectado. El fuego se inició por acción del autor, consumió el mobiliario y la estructura. El calor y las llamas provocaron cortocircuitos en todo el cableado que fueron una consecuencia del fuego y no la causa.

Révori sostuvo que se está trabajando en varias líneas de investigación. “Las personas que cometieron este hecho conocían a la perfección los movimientos del centro de esquí, sabían el movimiento del personal, sabían que no hay cámaras de seguridad en el lugar, sabían que no hay alarmas de incendio, hay un conocimiento que tenían él o los autores del hecho, este es un dato sumamente relevante para la investigación”.