Racing ganaba bien, se quedó e Independiente lo empató

La Academia y el Rojo igualaron 1-1 en el Cilindro; Matías Zaracho y Maximiliano Meza, los autores de los goles.

Ni Racing ni Independiente pudieron “salvar el año” con el clásico. La Academia fue mucho más en el primer tiempo, se quedó en el segundo y el Rojo aprovechó para empatarlo. El 1-1 no le sirve a ninguno: apenas les evita un golpe mayor.

Si bien los dos salieron a proponer desde el inicio, el equipo de Sebastián Romero se adueñó del trámite con el correr de los minutos y generó las situaciones más claras. Con una defensa sobria, un mediocampo dinámico y mucha gente llegando al área, le dio otra velocidad a sus ataques y también encontró peligro en la pelota parada.

Sin convertir a Rodrigo Rey en figura, pero merodeando de manera constante el área de Independiente, al que le costó mucho construir juego, el gol terminó llegando por decantación. A los 28 minutos, Gastón Lodico recuperó alto tras una salida de Mateo Pérez Curci, tocó de taco para Conechny y el centro del extremo terminó en un choque en el área entre Rey y Adrián Martínez, que alcanzó a cabecear. La pelota tomó mucha altura, cayó sobre la línea y Matías Zaracho se arrojó para empujarla, apareado por Iván Marcone, que intentó despejarla sobre la raya.

El aplauso con el que los hinchas de Racing despidieron al equipo al entretiempo fue el reflejo de una tarde que parecía encaminada a cortar la racha de cinco clásicos sin victorias, con cuatro empates y una derrota. La Academia había jugado sus mejores 45 minutos del campeonato y la sensación era que el 1-0 quedaba corto.

Pero Independiente salió mejor al segundo tiempo. El ingreso de Matías Abaldo le dio otra frescura, Meza dejó la banda izquierda para empezar a conducir desde el medio y, con un buen partido de Ezequiel Ávila y algunos chispazos de Santiago Montiel, empezó a emparejar el desarrollo.

Racing se desordenó, perdió el control de la pelota y, de a poco, el equipo de Jadson Viera empezó a inquietar a Cambeses, que había sido prácticamente un espectador durante la primera mitad. El empate llegó en una jugada aislada: tras un pelotazo frontal, Meza quedó cara a cara con el arquero, con la pelota picando, y Gonzalo Escudero, uno de los mejores de Racing hasta ese momento, le cometió una infracción clara dentro del área. El propio Meza se hizo cargo del penal y definió con un remate esquinado para el 1-1.

En el cierre, los dos buscaron el triunfo, pero sin asumir demasiados riesgos. Incluso, Independiente pareció terminar más entero, mientras en el Cilindro crecía la impaciencia.

El empate dejó a Racing al borde de quedar afuera de los playoffs: al cierre de la fecha puede terminar a siete puntos de la zona de clasificación, cuando quedarán apenas nueve en juego. Independiente, a su vez, bajó dos lugares en el Grupo A y puede llegar a las últimas fechas obligado a sacar cuentas.

Un clásico que se olvidará rápido, que arrancó intenso y se fue apagando, y que otra vez terminó empatado: una pintura del momento que atraviesan los dos equipos.