El secretario de Gobierno de Rada Tilly, Juan José Rivera, aseguró este lunes que “en líneas generales se respeta el espacio público. Ingresan con barbijo y todo tiene que ver con cuidados individuales. La gente de Seguridad Urbana pasa recorriendo y recordando que no puede haber más de 10 personas haciendo deportes de contacto. La mayoría son familias o grupos de adolescentes que nos conocemos y los chicos que vienen de Comodoro copian rápidamente esa costumbre”.
Claro que el funcionario se refería a las plazas, ya que en las playas “es difícil controlar. Son 3.500 metros y los guardavidas están con la vista en el mar. El control está presente, pero de otra manera, tratando de observar que las burbujas estén marcadas. Lo complicado es cuando sube la marea. Hay gente que comparte una pelota, pero entre ellos. Pese a que hay mucha gente, creo que venimos bien”.
Reconoció Rivera que “creemos que el foco de mayor peligro es las juntadas y fiestas clandestinas en domicilios; es difícil controlar”, aunque se preocupó por aclarar que “no era fiesta clandestina lo que se denunció el fin de semana; eso es para vender. Era un asado con muchas personas. Acá la policía de Seguridad Urbana circula mucho y los vecinos colaboran llamando cuando escuchan música alta”.
Fue su respuesta a las críticas que se multiplican en las redes sociales sobre la pasividad de la Guardia Urbana, más allá de que Rivera recordó que “no están restringidas las actividades cuando en fin de semana un restaurante cierra a las 3 de la mañana. A partir de allí no puede haber gente en la calles”.
Afirmó el secretario de Gobierno en LaCienPuntoUno que “hemos ido a muchos lugares, pero eran festejos de cumpleaños con 12 o 14 personas y les hemos pedido que bajen la música”.
Fue entonces que admitió que “tenemos un aumento de casos. Las semanas del 4 al 18 de octubre fueron las más complicadas con 170, 180 casos; después bajaron a 50 o 60 y ya llevamos tres semanas de 100 casos, lo que tiene que ver con la ampliación de aperturas y Navidad. Veremos qué paso con Año Nuevo”.
Pero inmediatamente consideró que las restricciones no son la solución indicada, a su criterio. “Hay que insistir con las responsabilidades y no cerrar nada. Si uno va a comercios y restaurantes, los protocolos se cumplen. Puede haber algún contagio, pero la base gruesa de contagios está en las reuniones grupales. No sería necesaria retroceder. Veremos qué pasa con el sistema sanitario y por ahí se podría restringir la circulación a determinada hora, como piensa el gobierno nacional con la costa atlántica que ha sido un caos y si bien estamos lejos, también estamos cerca”.
Concluyó que el comercio de la villa balnearia no soportaría medidas restrictivas, más allá de que desde un año a esta parte solo 41 negocios han cerrado sus puertas. Había 537 en 2020 y comienza 2021 con 496.
En Rada Tilly se dejó de informar en detalle su situación particular en cuanto a casos y muertes desde hace más de un mes, compartiendo cifras con Comodoro, donde ya hay 15.731 contagios totales desde el 14 de abril. En los tres primeros días de este año suman 220, pero el Detectar solo funcionó dos horas y media.
