Reclaman inversiones en trenes y reivindican la política oficial

El titular del Comité Organizador del XXI Congreso Panamericano de Ferrocarriles, Lorenzo Pepe, se pronunció ayer por "la necesidad de invertir" en los trenes urbanos, suburbanos y de larga distancia y elogió la actual política del gobierno para recuperar el sistema.

Buenos Aires (Télam)
Entre este jueves y el 4 de setiembre sesionará en el Salón Ocre del predio ferial de La Rural el XXI Congreso Panamericano de Ferrocarriles, evento que no se realiza en el país desde 1968 y que reunirá a 90 especialistas de todo el mundo.
«Hay que producir el renacimiento del tren, actividad que es un viejo apego y componente cultural de la población argentina», afirmó Pepe, quien sostuvo que «el actual Gobierno nacional ha hecho mucho para revitalizar el ferrocarril hacia el interior».
El ex sindicalista y legislador reivindicó la actual política ferroviaria oficial y reclamó coordinar el transporte en general y reglamentar definitivamente la ley multimodal para garantizarlo.
«El gobierno ha hecho mucho para revitalizar el tren hacia el interior y, ahora, hay que profundizar esa estrategia porque, tal como dice el axioma, ‘el que puede lo más puede lo menos’, por lo que es preciso invertir para tener un ferrocarril con una velocidad promedio de entre 130 y 150 kilómetros por hora», dijo.
Pepe recordó que el sistema ferroviario fue durante 20 años vilipendiado sistemáticamente con «el argumento del millón de dólares diarios que aportaba el Estado, el supuesto exceso de trabajadores y la participación del Estado en la actividad, mientras se defendía el proceso privatizador que la condenó».
«Todo ello produjo el genocidio o liquidación ferroviaria, que provocó la muerte de 800 pueblos del interior, como Villa María o Laboulaye, que se transformaron en fantasmas», puntualizó Pepe.
Agregó que se impone regresar al «tren eficiente» urbano, suburbano y de larga distancia, porque «los pobres no pueden abonar los valores del transporte vial para conocer el país».
«Es preciso retornar rápidamente al tren como medio masivo de transporte porque ello es un reclamo de la humanidad. El enorme efecto invernadero, producto de la quema incontrolable de combustible, la necesidad de cuidar el medio ambiente, la accidentología vial, los ruidos, el estrés y la seguridad son razones más que suficientes que avalan esa necesidad», subrayó.
Pepe, que fue diputado nacional justicialista durante varios períodos, indicó también que «no se trata de una cuestión de competencia sino que es preciso coordinar el transporte vial, férreo y fluvial, tal como ocurre por ejemplo en Europa».
Detalló que es preciso ofrecer a la sociedad «una mínima calidad de servicio» y puntualizó que ese será «el gran desafío», en tanto sostuvo que «el Estado no es malo porque es Estado y la actividad privada no es buena por el solo hecho de serlo».
«El Estado es bueno cuando pone sus esfuerzos al servicio de la gente, de la integración, de la inclusión social, de la dignidad de vida, de la igualdad de oportunidades, de la salud y educación. La macroeconomía no ha alcanzado todavía a mucha gente, que continúa en el límite de la pobreza o en la indigencia. El tren puede ser un vehículo de recuperación social», añadió.
El dirigente, que preside el Instituto de Estudios Sociales y Políticos Juan Domingo Perón, en Las Heras y Austria, enfatizó también que personalmente no se opone a la política de subvención de la actividad por parte del Estado y, en ese sentido, explicó que ello va en beneficio del que «menos ingresos tiene».
Pepe sostuvo que el valor del boleto ferroviario -entre 0,55 y 0,75 centavos- «no existe en ninguna parte del mundo», aunque se pronunció por mejorar «las trochas urbanas y suburbanas, reequipar las unidades con vagones y tracción locomotora más moderna y de mayor velocidad, renovar la tecnología, señalizar el sistema con luces e implementar la comunicación satelital», afirmó.
«Sería un error histórico y una oportunidad perdida si no se aprovecha ahora que hay dinero para realizar inversiones que redunden en beneficio de la calidad de vida de la gente y del medio ambiente y para evitar la accidentología», concluyó.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico