Recordaron el 92° aniversario del natalicio del Padre Corti

En el Colegio San José Obrero del barrio San Martín se celebró ayer el acto por un nuevo aniversario del nacimiento del Padre Juan Corti, el 9 de octubre de 1925 en Galbiate, Italia. Desde el municipio destacaron la valiosa obra en esta ciudad ligada a ayudar a los chicos más necesitados, como un ejemplo y estímulo a imitar.

En el recordatorio estuvieron presentes autoridades cívicas, militares e integrantes de las diferentes instituciones y obras del “cura gaucho”, como lo llamaban sus seres queridos. Uno de los oradores fue el secretario municipal de Servicios a la Comunidad, Rubén Palomeque.

El funcionario municipal destacó que “estamos recordando también que en 2015 el Concejo Deliberante decretó como Día de la Gratitud al día del natalicio de este hombre que tanto se ha destacado en la ciudad por su trabajo y vocación social con la que nos conmovió a todos”.

Para el funcionario municipal, “lo que importa es el legado que uno deja en el paso por este mundo y realmente el Padre Corti, nuestro ‘cura gaucho’, nos ha dejado un ejemplo de vida que nos cuesta seguir en el día a día, pero a la vez es un estímulo y una motivación tenerlo como imagen a imitar por todas sus obras y por la generosidad de su espíritu”.

Por ello, Palomeque subrayó que “la obra de Don Bosco no se termina; la que el Padre Corti llevó como estandarte en todas sus acciones y la presencia de esta comunidad hoy, acompañando, siendo agradecida con quien dejó todo por ellos y con el compromiso de continuar con todo su trabajo. Y a nosotros, en el día a día, cuando nos sentimos flaquear, ejemplos como los del padre nos llevan a seguir trabajando para el bien de la comunidad”.

Vale recordar que el sacerdote, conocido por su trabajo a favor de los más humildes y su dedicación a la educación en los barrios marginales, llegó a Comodoro Rivadavia en 1952, época en que los límites de la ciudad llegaban hasta la calle Alsina, mientras que calle San Martín no era ni la sombra de lo que es en el siglo XXI.

Corti fue siempre un seguidor de la obra de Don Bosco, un santo italiano que lo guió a lo largo de toda su vida. Por eso, siempre quiso ayudar a los más pobres e inculcarles la religión a través de la educación. En sus primeros tiempos en esta ciudad, Corti impartió catequesis y matemáticas en el colegio salesiano Deán Funes. Sin embargo, su necesidad de ayudar lo llevó a los barrios más carenciados, donde los chicos antes de estudiar necesitaban comer.

Recolectando comida y ropa para los huérfanos y las familias más necesitadas, comenzó su obra. Se inició con la creación de un oratorio y una capilla. Más tarde llegarían la construcción de escuelas de oficios y primarias, que aún hoy son una parte fundamental de la vida e historia comodorense.

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