Repararon íntegramente la alcaidía de Caleta Olivia

En la alcaidía local, que aloja a 22 detenidos, se reparó íntegramente el edificio, mientras aún se aguarda por la obra de la ampliación de esta institución, que ya había sido adjudicada el año pasado.

Caleta Olivia (Agencia)
La refacción actual de la alcaidía era una obra necesaria, ya que en estos últimos meses se evidenciaba el deterioro en todas las instalaciones, desde las que tienen relación con el funcionamiento de los sanitarios (cloacas y red de agua), hasta el revestimiento y superficies de las paredes.
El jefe de esta unidad, el comisario inspector Manuel Ramón Miño, mostró su satisfacción por las tareas finalizadas.
De esta forma, en las ahora relucientes dependencias pueden observarse: cerámicos nuevos en los baños y en la cocina, el cambio de los retretes «turcos» por inodoros, el funcionamiento del sistema de agua fría y caliente, y la colocación de duchas, canillas y lavamanos.
«Todo esto estaba en completo estado de deterioro», comentó Miño. «Las cañerías, por ejemplo, estaban obstruidas y oxidadas», agregó, por lo que se las reemplazaron por otras nuevas.
En este asunto, era notable el atascamiento de las tuberías ya que algunos negligentes detenidos introducían elementos sólidos «para hacer daño, y lograr que se atranquen las vías de desagüe de la alcaidía», por ello se tuvo que hacer un trabajo en profundidad.
Además, en las oficinas y en los dos pabellones se realizó la pintura general, se renovó el revestimiento de las dos cuadras en las que pernoctan once internos en cada una de ellas.
Ahora bien, la capacidad de esta remozada alcaidía sigue siendo la misma, por lo que faltará la tan ansiada ampliación del edificio, una labor que debe emprender la empresa que resultó adjudicada en el llamado a licitación que se hizo el año pasado, pero que aún no hay visos de iniciarse.
Hacer una expansión edilicia de la cárcel local es sumamente imperioso en esta ciudad, ya que se acrecentó la cantidad de detenidos albergados en las restantes cuatro comisarías, las que, según el jefe policial, «no dan a basto» porque allí hay que asilar tanto a los detenidos por procesos judiciales como a los contraventores.
Si bien ambas clases de detenidos no comparten el espacio físico, Miño indicó que «las comisarías tendrían que ser pura y exclusivamente para los contraventores».
Para el jefe de la alcaidía, el año transcurrido ha sido relativamente pacífico, ya que no existieron motines. «He tenido un diálogo constante con los internos», anotó como una de las razones por las cuales no ocurrieron hechos de violencia en la unidad, salvo algunas huelgas individuales de hambre por pedidos de «hábeas corpus», pero los conflictos, dijo, «siempre quedaron resueltos».

ATENCION MEDICA
Un ejemplo del casi desborde en este ámbito carcelario se da en la cuestión médica. A los detenidos con problemas de salud, el personal policial debe trasladarlos al también  sobresaturado Hospital Zonal.
En el nosocomio, luego de asistirlos, si se decide su internación, tienen que compartir habitaciones con pacientes comunes. Pero no sólo eso, además el detenido que es internado debe tener custodias las 24 horas, con lo que ello significa un trastorno para el personal hospitalario, los demás pacientes y para la misma fuerza policial que debe consignar personal adicional para ello.
Sin embargo, fuentes gubernamentales provinciales comentaron que durante este año se iniciará un «proceso importante» en la «política de seguridad» para tener, por fin, el Servicio Penitenciario en condiciones, «con todas las posibilidades de rehabilitación y re-educación para quienes estén en conflicto con la Ley».
En la alcaidía de Caleta Olivia son alojados los procesados o condenados por delitos con penas de pocos años, en tanto que los condenados por prisiones o reclusiones superiores a los diez años son enviados a la cárcel de Rawson o a la Unidad 15 de Río Gallegos.

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