La derrota de Boca ante Fluminense en la final de la Copa Libertadores 2023 marcó un punto de quiebre en la institución xeneize. Al regresar a Buenos Aires, el vicepresidente Juan Román Riquelme mantuvo una charla con el plantel que no dejó indiferente a nadie, marcando un rumbo claro de cara al futuro y el final de Jorge Almirón.
En el predio de Boca, Riquelme dirigió un mensaje directo a los jugadores y al cuerpo técnico, enfatizando el papel fundamental que juegan en el club. Comenzó agradeciendo por la ilusión que generaron en los hinchas al llegar a la final de la Copa Libertadores, pero no escatimó en palabras fuertes para expresar su descontento. Calificó como "vergonzosa" la posición del equipo en el torneo local y dejó en claro que la prioridad ahora es la conquista de la Copa Argentina.
“Gracias por ilusionar nuevamente a la gente de Boca. Es vergonzosa la posición en el campeonato. Hay que ganar la Copa Argentina”, fue la frase que les dijo Riquelme a los jugadores.
La conversación con Román marcó el inicio de una serie de acontecimientos que culminaron con la renuncia de Jorge Almirón al cargo de director técnico de Boca. A pesar de los intentos del vicepresidente por retenerlo, Almirón fue firme en su decisión y pronunció una frase contundente: "Esto no da para más".
El plantel, a su vez, evidenció tensiones internas que surgieron durante el partido final. Hubo momentos de fricción en el campo y desacuerdos con las decisiones de Almirón. La falta de resultados en el torneo local y la difícil relación con algunos jugadores contribuyeron al desenlace de esta situación.
Tras la renuncia de Almirón, Juan Román Riquelme no perdió tiempo y nombró a Mariano Herrón, técnico de la Reserva, como entrenador interino hasta fin de año. Su objetivo principal es ganar la Copa Argentina para asegurar la clasificación a la próxima Copa Libertadores y sumar puntos en la tabla anual. El futuro de Boca parece depender en gran medida de la respuesta del equipo a estos desafíos planteados por su vicepresidente.
