River se expone a la clausura de su estadio por tres fechas

El subsecretario de Seguridad de Espectáculos Deportivos, Javier Castrilli, reconoció que River Plate sufriría la clausura de su estadio por tres fechas, a raíz del enfrentamiento del último domingo entre integrantes de su propia barrabrava.

Castilli adelantó: «todo indica que vamos hacia una clausura» del estadio, pese a que todavía, para tomar la decisión, las autoridades deben esperar el descargo de la dirigencia de River.
El funcionario adelantó que en la próxima reunión del comité de seguridad deportiva va a adelantar su «veto» al estadio de River.
Castrilli consideró que los dirigentes del club «tienen que dejar de convivir con esta gente (en alusión a los barrabravas) o atenerse a las consecuencias».
Por otro lado, negó la posibilidad de que la clausura que decida las autoridades locales puedan afectar la localía del equipo en los torneos internacionales.
Mientras tanto, la fiscal porteña Claudia Barcia realizaba una inspección ocular de las instalaciones del club, acompañada de personal de la seguridad que trabaja al servicio de la institución y efectivos de la comisaría 51 de la Policía Federal. Según trascendió, en el procedimiento se secuestró dos botellas de cerveza.
Más temprano, Castrilli había remarcado que River «va a tener que responder» por los episodios de violencia que se registraron entre miembros de la barrabrava del club de Núñez antes del partido frente a Lanús, en el estadio Monumental.
Castrilli aseguró también que hay algunos dirigentes que no quieren terminar con la violencia. «River va a tener que responder. Estamos haciendo las investigaciones pertinentes y la Justicia está actuando de oficio. También hubo un enfrentamiento contra el personal armado», indicó el funcionario en declaraciones periodísticas.
«Esto es responsabilidad del club. Ellos organizan un partido y ellos tienen que velar por la seguridad. El club es organizador y van a tener que responder. Hemos iniciado un expediente que, obviamente, puede terminar con la clausura del estadio», añadió.
Los enfrentamientos se produjeron el domingo a la tarde en la zona de los quinchos del estadio Monumental, donde Adrián Rousseau y Alan Schlenker, los máximos jefes de la barra brava, se pelearon por una disputa de poder y presuntamente de dinero y enseguida se originó una gresca que terminó con una balacera.
Por los episodios se registraron tres heridos, dos por arma blanca y el otro que recibió un balazo en una pierna.
Mientras tanto, desde la institución de Núñez enviaron un comunicado de prensa que señalaba: «los hinchas se tomaron a golpes de puño» y agregaba que el club iba a realizar durante el transcurso de la jornada de ayer la presentación judicial.

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