Rivero: "presionarte por buscar un número te juega en contra"

El escolta de Gimnasia se convirtió en el 6º triplero histórico de la Liga Nacional y siente "orgullo de estar en esa lista", pero asegura que su presente personal se debe a un pensamiento despojado de todo ego, como así también al funcionamiento del equipo. "Si te va bien en lo grupal, en lo individual también te va a ir bien", remarca.

En la victoria que consiguió Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia el último viernes, sobre Hispano Argentino de Río Gallegos, no solamente alcanzó los cuartos de final de la Liga Nacional de Básquetbol, sino que también tuvo en cancha a un jugador que rompió un récord.

En el segundo partido de octavos ante los santacruceños, el escolta Juan Manuel Rivero convirtió cinco triples para engrosar su marca de 1.465 que le permitieron escalar al 6° puesto de la tabla histórica de la Liga Nacional, superando a dos leyendas como Esteban Pérez y Facundo Sucatzky, destaca el sitio web www.laliganacional.com.ar.

La misma página también menciona que el basquetbolista, nacido en la localidad santafesina de Gálvez, quedó a dos partidos de alcanzar al “Lobito” Fernández (16°) en la tabla de presencias y está a tres encuentros de los 800 en Liga (797). Además, ya superó los 200 partidos y los 2.000 puntos con Gimnasia, donde llegó hace cinco años.

Un día después de hacer historia, el “Pitu” Rivero atendió el llamado de El Patagónico y habló sobre su presente individual y lo que está viviendo con el equipo que dirige Martín Villagrán.

“Crecí viendo a esos jugadores y es un orgullo estar en esa lista. Todavía, gracias a Dios, uno está vigente y esperemos que pueda seguir por este camino y que venga de la mano con un objetivo grupal”, enfatizó.

Su llegada al “Verde” comodorense se dio de manera fortuita, por la lesión de Leonel Schattmann. Iba a ser temporal su estadía en el club, pero diferentes factores, además de sus grandes actuaciones, coincidieron a la hora de retenerlo. Hoy, Rivero es un referente del plantel “mens sana” y él mismo ya se siente como en casa.

“Es muy raro que un jugador esté tanto tiempo en un club. En lo personal no me había pasado. Salvo en dos o tres equipos, no había tenido una continuidad así y estoy contento y orgulloso de estar en el lugar donde estoy. El día a día en Comodoro es de lo mejor, no solo para mí, sino también para mi familia”, reconoció.

Esa vigencia no es por casualidad, y la idea de superarse constantemente lo lleva a marcar la diferencia. “Hay que tener cierta conducta y después contar con esa cuota de suerte en cuanto a las lesiones, porque vivimos del físico. A uno lo llena de placer estar tanto tiempo en un club, porque significa que se están haciendo las cosas bien y nunca es tarde para mejorar. El día que no pueda mejorar más, será cuando no practique más este deporte”, advirtió.

Ese espíritu de superación le permite crecer deportivamente pero sin pensar en las estadísticas personales, ya que a eso lo considera contraproducente. “Cuando se dan a conocer los números, como en este caso, uno se da cuenta dónde está parado. No es que uno está pendiente de las estadísticas, porque presionarte para buscar un número te juega en contra. Tenés que saber que si te va bien en lo grupal, en lo individual también te va a ir bien”, reflexionó.

Asimismo, admitió que lo que más lo llena de alegría en momentos así, es la felicidad de sus seres más cercanos. “Recibir los mensajes de tus seres queridos es lo más lindo, y seguramente que los que ya no están, desde arriba estarán muy felices por la carrera de uno. Ese es el mayor premio. La felicidad de la familia y de los pocos amigos que uno tiene, a uno lo super reconforta y es el campeonato más lindo”, sentenció.

“LOS PLAYOFFS SON UN TORNEO APARTE”

En otro orden, Juan Manuel Rivero se refirió al presente de Gimnasia y a la instancia que le toca jugar. “Sin lugar a dudas, los playoffs son un torneo aparte, no tienen nada que ver con la serie regular, porque sabés que perdés y te vas a tu casa. Sabíamos que iba a ser duro, más teniendo en cuenta que nosotros habíamos tenido una preparación distinta por temas de Covid”, acentuó.

Sobre los partidos contra Hispano, analizó: “nos encontró un poco fuera de ritmo, pero la mentalidad del equipo hizo que, sobre todo en el primer partido, en momentos clave, donde hubo que pegar se pegó. En el segundo juego entramos más tranquilos por haber ganado ese primer punto y, a su vez, seguimos con la misma intensidad y de movida fuimos desgastando al rival”.

Ahora se viene Boca en la búsqueda de un lugar en semifinales, a partir de este martes, por lo que debe darse vuelta la página rápidamente. “Lo que menos hay que hacer es relajarse. Sabemos que Boca es un gran plantel y, como nos pasó con Hispano, creemos que no tiene nada que ver que le hayamos ganado en la serie regular. Tenés que apretar los dientes y meterle con todo, porque sabés que ganando dos juegos estás en la otra instancia”, resaltó el “Pitu”.

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