Rodrigo Reyes y la determinación para llegar a la máxima categoría
De chico sostuvo dos actividades: ser bombero y jugar al básquetbol. A medida que comenzó a jugar empezó a hacer sus primeros pasos en el referato. A los 17 años dejó de jugar. Un año más tarde era juez nacional. Ahora imparte justicia en la máxima competencia. "Siempre lo más fácil es cobrar", asegura.

“Cobrás menos foules, pero las decisiones erradas o acertadas tienen más incidencia en el partido”, así grafica Rodrigo Reyes Borras (32) su función como árbitro de básquetbol, que lo encontró en octubre de 2017 debutando en el Torneo Super 20 de la Liga Nacional de Básquetbol tomó parte del referato entre Hispano Americano de Río Gallegos y Boca Juniors en la capital santacruceña.

De chico sostuvo dos actividades: ser bombero y jugar al básquetbol. A medida que comenzó a jugar empezó a hacer sus primeros pasos en el referato. A los 17 años dejó como jugador. Un año más tarde era juez nacional.

“Siempre lo más fácil es cobrar”, asegura Rodrigo sobre el rol que desempeña. En especial en un deporte donde no hay tiempo para la duda. Y todo se resuelve en milésimas de segundo.

Recibido en la Escuela Técnica 707 “Ciudad de Yapeyú”, Reyes Borras empezó desde las categorías más chicas del básquet en el club Petroquímica, su puesto era base, dado que por contar con 1,77 metro no podía aspirar a otro puesto. También le pasa en el referato, porque sostiene que las ligas internacionales también buscan árbitros con altura.

“A los 16 dejé de jugar. A los 17 me hice árbitro. Empecé por hobby, y sobre los 18 cuando me hice juez nacional me di cuenta que podía hacer carrera”, rememora.

Se recibió de técnico electromecánico y enseguida empezó como profesor de taller. Actividad que retomó hace poco, cuando dejó de trabajar en relación de dependencia para ganar más tiempo con su familia.

“Esta es la sexta temporada en el TNA –Torneo Nacional de Ascenso que ahora lleva el nombre de la Liga Argentina- y fue una razón más económica para trabajar por mi cuenta y dedicarme más de lleno al arbitraje”, remarcó.

Tras el debut en el Super 20, certamen que terminó ganando San Martín de Corrientes, Reyes Borras ya es árbitro de la Liga Nacional, y solo debe esperar que la AdC –Asociación de Clubes- lo designe.

“Para el partido entre Gimnasia y San Martín de esta temporada me habían llamado, porque por el problema de vuelo uno de los árbitros –Alejandro Ramallo- no podía llegar al encuentro. Yo dije que sí, pero que quería ser la última opción. Y se resolvió con la llegada de un muchacho de Trelew (José Luis Lugli)”, sostuvo.

A modificarse las reglas del juego, el básquet se hace cada vez más dinámico y parecido a la NBA, aunque siempre queda una decisión final que puede hacer trascender la función.

“El básquet es un deporte ágil, tenés que conocer el juego y a los jugadores. Yo miro básquet FIBA. Y se da una reciprocidad, porque los jugadores también te van conociendo a vos. Todo va de la mano, hoy Comodoro tiene la Liga ‘A’, pero si metieras dos equipos de la zona en TNA, ello redundaría en más árbitros y más crecimiento para todos en la ciudad”, adelantó.

Su debut en el Super 20 lo vivió bien, con el nerviosismo del caso. Pero Rodrigo está acostumbrado, su rol dentro de los bomberos voluntarios de Kilómetro 8 le hace vivir la adrenalina diaria. La misma que entra cada vez que entra a un campo de juego.

“En el básquet la figura del árbitro es muy respetada. Más ahora con la modificación de las reglas, donde se computan las faltas. Entonces todos entienden el juego y saben a qué exponerse, porque el camino para el jugador de tener que irse de la cancha se ha hecho más estrecho. Igual, en lo personal, no hay nada más feo que tener que echar a un hincha del público. Pero es uno el que tiene que regular las pautas para que las cosas no se salgan de su lugar”, sentenció.