Roxana Vallejos: "correr un triatlón te enamora"

A la nacida en Trelew le alcanza con cruzar la meta este domingo en Gaiman para sumar su segundo campeonato regional consecutivo. Con 37 años, y un debut en duatlón en un último puesto, la representante del Valle del Chubut palpita la definición con El Patagónico.

Año 2016, Roxana Vallejos -37 años, madre y secretaria de un Instituto de inglés- corre como pasatiempo. Hasta que surge la posibilidad de ser parte de un duatlón de 3 fechas en el puente de Trelew.

“Mis amigas se habían anotado. Y yo fui también. El problema es que no conseguí pareja para postas y competí en forma individual” recuerda Roxana.

En el tramo de la bicicleta, una moto se pone a la par de la debutante. Ella le pregunta “¿voy última?”, y el motociclista le responde con una mentira piadosa.

“Yo no tengo los mejores tiempos. De hecho, en otros triatlones más masivos no sé cómo me iría. Pero correr un triatlón te enamora”, recalca.

Año 2021. Roxana vuelve a ser parte del Campeonato Regional de Pruebas Combinadas. La edición anterior se consagró campeona. Y solo le basta con cruzar la meta este domingo en Gaiman para sumar su segundo campeonato consecutivo. En medio de ello, hay un proceso que implicó un cambio de hábitos que más allá de logros deportivos le redituó en salud. En especial en un año tan cambiante como lo fue –y lo sigue siendo- desde la aparición de la pandemia.

“Participar en Gaiman es cómo ser local. En realidad en todo el Valle es más tranquilo porque hay bastante reparo en las tres transiciones –agua, bicicleta y trote- en Rada Tilly y Comodoro siempre está la variante de con qué condiciones climáticas te vas a encontrar”, describe.

Sin embargo, lo más difícil –no solo para Roxana sino para todos- fue adaptarse a la nueva realidad desde marzo de 2020.

“La pandemia fue muy duro físicamente. En mi caso entrené muy duro –Pedro Battaglini es su entrenador- hasta octubre. Dentro de casa y con la bici suspendida con rodillos. Hasta que pudimos volver a salir. Pero en octubre veía que el panorama de la vuelta de competencias era incierta y me vino el bajón. De hecho aumenté de peso porque dejé de entrenar. Hasta que se confirmó Rada Tilly y nos pusimos de nuevo a prepararnos”.

La vuelta volvió a incluir cuidarse en las comidas –dejó los lácteos porque le dolía el hígado cuando corría- atarse a una rutina que deja la televisión de lado y que la en encuentra descansando antes de las 23 horas.

“En Trelew muy poca gente corre. Cuando empecé salía última. A la hora de nadar me daba miedo. Pero esto se trata de tener ganas. Y de hacerse de una serie de hábitos”.

El amor llega cuando uno ya es parte de las pruebas combinadas.

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