Salieron de canchas de tierra e hicieron del fútbol su profesión

En los años 30, Juan Carlos Verdeal fue el primer jugador surgido en canchas comodorenses que llegó a actuar en la Primera división del fútbol argentino. En la década del 40 Mario Rollán debutó en Gimnasia y Esgrima de La Plata y en 1962 Isidro Gottardi vistió la camiseta de Estudiantes. El primero con proyección internacional fue Víctor Hugo Doria quien jugó en San Lorenzo de Almagro, Colombia y España. En los 80 los protagonistas fueron Jorge “Topo” Márquez y Pedro Molina. El salto masivo se produjo a partir de los 90, con la creación de la CAI, que ha promocionado talentos como Sixto Peralta, Andrés Silvera, Mario Santana, Pablo Barrientos y Lucas Villafáñez, entre otros.

Según dicta la historia, el primer partido de fútbol oficial en Comodoro Rivadavia se jugó en 1914,  entre Explotación Nacional del Petróleo (Kilómetro 3) y Juventud Unida. El match se disputó en lo que hoy es la esquina de Rivadavia y Pellegrini. Los players, formalmente vestidos para la ocasión, con camisa y corbata, dieron el puntapié inicial a una pasión que con el correr del tiempo ha derivado en que más de 15 futbolistas nacidos en esta ciudad trascendieran en el profesionalismo.
El periodista Jorge “Gallego” López, estudioso del fútbol de la ciudad, rescató en diálogo con Diario Patagónico, que los registros señalan a Juan Carlos Verdeal, como el primer jugador surgido de estas canchas en jugar en Primera división. Fue en la década del 30.
De acuerdo al libro “La Historia grande del fútbol comodorense”, compilado por Joaquín Atilio de Sousa Inacio, aunque Verdeal nació en Puerto Madryn, vivió y se formó como jugador en Comodoro Rivadavia. Además fue uno de primeros trotamundos argentinos de este deporte. Tras iniciarse en Huracán del barrio Pietrobelli, exhibió su habilidad en Estudiantes de La Plata, Brasil, Italia, Francia, Argelia y Venezuela.
Según afirmó López, luego en 1949 Mario Rollan debutó como centro delantero en Gimnasia y Esgrima de La Plata, marcado un gol. Mientras que en 1962, Isidro “Pichongo” Gottardi actuó en Estudiantes de la Plata, donde jugó 8 partidos en Primera.
Sin embargo, la máxima referencia de los viejos tiempos es Víctor Hugo Doria, quien después de surgir en General Saavedra de Comodoro Rivadavia, tuvo una destacada trayectoria en San Lorenzo de (1968 -1973). Debutó contra Lanús el 30 de mayo de 1968, llegó a disputar 46 partidos con la camiseta azulgrana y convirtió dos goles, pese a ser defensor.
Luego, el ex formador de jugadores de la Comisión de Actividades Infantiles, continuó su carrera en el Deportivo Cali de Colombia y brilló diez años en el Sporting de Gijón de España (1973-1983), retirándose en ese club asturiano. Además  fue el primer futbolista comodorense que jugó en la Selección Sub 23.
Su despedida oficial se produjo el 14 de mayo de 1983, en un partido homenaje que enfrentó al Sporting de Gijón con una selección de futbolistas de la Liga Española que logró juntar sobre el césped de “El Molinón” a futbolistas de la talla de Cardeñosa, Kempes, Quini, Maradona, Valdano y Hugo Sánchez.
“Hubo algunos comodorenses antes que yo que tuvieron una carrera cortita en el fútbol profesional, pero yo debo ser el primero que hice una trayectoria. Yo empecé a los 17 en San Lorenzo y me retiré a los 35 en el Gijón, con ese partido homenaje que muchos en Comodoro Rivadavia no creen. Pero bueno, la verdad es que nadie es profeta en su tierra, todo se miniminiza”, lamentó Doria desde Buenos Aires, donde actualmente es responsable de las divisiones inferiores de Defensa y Justicia. 
Cuatro años más tarde que el debut de Doria en San Lorenzo, otro comodorense hizo su presentación en el fútbol grande. Fue Claudio Darío Casares, un defensor que realizó las inferiores en Boca Juniors. Debutó el 6 de agosto de 1972 contra Vélez Sarsfield, marcando a Carlos Bianchi.
Casares también jugó en Atlanta, Chacarita Juniors, Racing Club de Avellaneda, Estudiantes  de Caseros; Elche, de España; Amazulu y América de Cali, Colombia. Luego de su carrera, decidió realizar el curso de árbitro y debutó como juez de línea en 1992, en un Boca-River en Mar del Plata.
La década del 80 mostró a dos nuevos protagonistas: Pedro Molina quien jugó en Banfield, disputando 87 partidos en Primera división y convirtiendo 2 goles, y a Jorge “el Topo” Márquez, que tuvo un destacado paso por Chacarita Juniors y Estudiantes de La Plata.

LA HISTORIA CONTEMPORANEA
Eduardo Saturnino Castro fue el primer jugador de la década en debutar en el fútbol grande. El defensor que jugó en Deportivo Portugués y Jorge Newbery, actuó 27 partidos en Huracán de Parque Patricios entre 1994 y 1997.
Precisamente, en la década del 90, la explosión de transferencias dentro del deporte y la creación de la Comisión de Actividades Infantiles (CAI), dio lugar a la proyección de jugadores desde Comodoro Rivadavia que han dedicado su vida al fútbol profesional.
Sixto “Mumo” Peralta, fue el primer jugador que impulsó la CAI. En 1994, el volante de creación, fue visto por José Pekerman quien dirigía los seleccionados argentinos juveniles. Su talento, y picardía dentro del campo de juego lo llevaron a ser visto por el entrenador que lo convocó con 15 años a la Sub 17, y le sugirió continuar su carrera en un club profesional.
El muchacho de rostro pecoso y diálogo tímido continuó así su carrera en Huracán de Parque Patricios y debutó en Primera división el 23 de agosto de 1996.
Más tarde llegó el momento de Hugo Barrientos (Atlético Rafaela, All Boys) y Andrés Silvera. Este último, al igual que Peralta, también partió inicialmente a la Cuarta división del club “quemero” y hasta ahora es el único jugador nacido en la ciudad que fue goleador del campeonato de Primera división, cuando en 2002 se consagró campeón del torneo Apertura con Independiente de Avellaneda.
Durante la década pasada también se proyectó otra camada de jugadores que tuvieron la posibilidad de actuar en Primera división, siendo protagonistas en sus equipos, y luego cruzando el océano para echar raíces en Europa.
A Sixto Peralta que fue el primero al ser transferido en 4 millones de dólares al Internazionale de Milano en 2000, le siguieron Mario Santana, quien debutó en San Lorenzo y  luego partió al futbol italiano. Hasta hoy es el único nacido en Comodoro Rivadavia que ha vestido la camiseta de la selección argentina adulta.
Pablo Barrientos quien también debutó en “el Ciclón”, en la actualidad juega en el Catania de Italia, luego de un paso en Estudiantes de La Plata, y una incursión en el fútbol ruso.
A la lista de comodorenses que pasaron por el fútbol grande en los últimos años también se suman Lucas Rodríguez, en San Lorenzo, quien fue llevado por Doria desde Ferrocarril del Estrado; Alexis Cabrera (debutó en San Lorenzo), Pablo De Miranda (debutó  en Colón de Santa Fe), Emanuel Trípodi (Unión y Quilmes), Ezequiel Llesona (Huracán de Parque Patricios) y Franco Miranda, quien fue el primer futbolistas de la ciudad en jugar y ser campeón en River Plate. También figura Franco Asencio quien jugó en la Primera división de Chile con San Luis de Quillota.
Además de Peralta (actualmente en el fútbol rumano), Pablo Barrientos y Santana, otro de los jugadores que piso suelo europeo fue Sergio Romero. El arquero de la selección mayor en el mundial de Sudáfrica 2010 y campeón mundial juvenil con la Sub 20, nació en Bernardo de Irigoyen, Misiones, pero se crió en Comodoro Rivadavia, lugar que incluso él reconoce como fundamental en su carrera a través de su página web.
Según los registros el último comodorense que saltó a Primera División, es Lucas Villafáñez, el volante nacido en Kilómetro 5, debutó en Independiente de Avellaneda el 6 de febrero de 2011 frente a Tigre. Y en su tercer partido tuvo su carta de presentación mediática en la categoría, al convertir un gol frente a Boca Juniors, en La Bombonera, dándole el empate a su equipo.
La historia de Comodoro Rivadavia en el fútbol evoluciona a paso firme, mientras que algunos jóvenes esperan su oportunidad, formándose en las divisiones inferiores de diferentes clubes de la ciudad y del país. 

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