Natalia Castro, de la Oficina de Derechos y Garantías de la Niñez, Adolescencia y Familia, advirtió sobre el aumento y la complejidad de las consultas y reclamó presupuesto, profesionales y capacidad de respuesta institucional.
La demanda vinculada con la salud mental atraviesa a distintas instituciones de Comodoro Rivadavia y presenta niveles crecientes de complejidad. Natalia Castro, integrante de la Oficina de Derechos y Garantías de la Niñez, Adolescencia y Familia, se refirió a la situación durante una entrevista con Crónica y puso el foco en la necesidad de fortalecer las políticas públicas destinadas a la prevención y el abordaje de estas problemáticas.
Castro también habló sobre la presentación realizada en la Cámara de Diputados y el trabajo de la Mesa Intersectorial, que funciona desde 2022. En ese marco, señaló que la incorporación del tema a la agenda pública requiere una respuesta acompañada por presupuesto y decisión política.
“Si bien se celebra que se ponga en la agenda la temática, porque la realidad es que es una problemática muy compleja y que tiene que darse prioridad en su tratamiento, sin presupuesto y sin decisión política difícilmente se pueda contrarrestar las situaciones que hoy se están transitando”, sostuvo.
La referente explicó que las necesidades abarcan distintos aspectos. Además de profesionales, mencionó requerimientos técnicos y edilicios para acompañar de manera adecuada a las personas que atraviesan situaciones de crisis.
UNA DEMANDA CADA VEZ MAS COMPLEJA
La Oficina mantiene contacto y articulación con instituciones como el Hospital y la Secretaría de Salud Municipal. Desde ese espacio observan una demanda amplia que, además, incorpora múltiples situaciones vinculadas con la salud mental.
“Lo que estamos viendo es que la demanda es muy amplia”, señaló Castro. Según explicó, las evaluaciones sobre prioridades y urgencias hacen que algunas situaciones queden relegadas pese a requerir también atención.
“Hay una demanda y una complejidad muy creciente, sobre todo con múltiples atravesamientos de salud mental”, describió.
En ese escenario, planteó que buena parte de las instituciones concentra sus esfuerzos en los casos considerados más urgentes, mientras otras problemáticas permanecen pendientes de abordaje.
“Estamos, creo que la mayoría de las instituciones, sobre lo urgente y lo que más impacta o lo más inmediato, y todo lo otro es necesario para la atención también”, sostuvo.
Para Castro, las distintas dimensiones de la salud mental requieren recursos suficientes para garantizar una atención adecuada. “Hoy lo que vemos en todo lo que son las aristas de la salud mental y que necesitan su abordaje tiene que ser de calidad y con presupuesto”, afirmó.
PREVENCION Y TRABAJO EN LAS ESCUELAS
La prevención y la promoción forman parte de los ejes de trabajo de las mesas intersectoriales de Comodoro. En ese marco se realizaron actividades en establecimientos educativos y espacios de diálogo con estudiantes y equipos vinculados con el ámbito escolar.
“Uno de los ejes es la prevención y la promoción y el trabajo colectivo”, explicó Castro.
La integrante de la Oficina de Derechos y Garantías también señaló dificultades relacionadas con la disponibilidad de recursos, profesionales y condiciones laborales para quienes intervienen en estas áreas.
A su vez, remarcó que las acciones preventivas requieren respuestas institucionales que permitan acompañar las situaciones detectadas. “Si no tenemos atención de salud que pueda dar cuenta, apertura de Justicia que pueda dar cuenta en distintos lugares, difícilmente podemos contrarrestar esas problemáticas”, sostuvo.
INFANCIAS Y JUVENTUDES
Entre los sectores que concentran parte de las demandas aparecen las niñeces y las juventudes. Castro aclaró que las situaciones también repercuten en el entorno familiar y planteó la necesidad de ampliar la mirada sobre quienes conviven con estas experiencias.
“Estamos viendo en juventudes y niñeces, sobre todo en relación al abordaje de salud mental en juventudes”, explicó.
En ese sentido, señaló que las juventudes forman parte de familias donde también hay niños y niñas que atraviesan o presencian situaciones complejas.
“Estas juventudes tienen familias, niños, niñas que ven, digamos, esto y que están transitando estas situaciones”, indicó.
EL CONTEXTO ECONOMICO Y SU IMPACTO EN LAS FAMILIAS
Castro también vinculó parte de las situaciones observadas con el contexto económico. Según explicó, después de julio comenzaron a advertir escenarios que llamaron especialmente la atención y que reflejan cambios en las condiciones de vida de numerosas familias.
“Este contraste de la calidad de vida de un montón de familias ha generado complicaciones al interior de las familias, desde las separaciones vinculares”, señaló.
Entre las situaciones mencionadas aparece la frustración asociada a la pérdida del poder adquisitivo y a las dificultades para sostener determinadas condiciones de vida que anteriormente podían alcanzarse.
“Yo antes llegaba a fin de mes y podía cumplir ciertos deseos y hoy no llego”, ejemplificó.
Para Castro, estas dificultades se incorporan a otras problemáticas y generan escenarios de mayor complejidad. “El desempleo, el consumo problemático, la falta de acompañamiento de las instituciones o que no se llega, hace que sea una bola un poco más grande de complejidad”, concluyó.
