San Fermín: la tradicional fiesta española que genera controversias en el mundo
La fiesta de Pamplona, famosa por la corrida de toros en callejones y el escape de quienes participan, es pura adrenalina, temor y sangre. Por todo esto genera controversias, ya que se utilizan animales para diversión y el peligro de la muerte como producto.

Miles de turistas de más de 32 países, otros miles que llegaron de diferentes rincones de España; y la atención de los medios de comunicación del mundo, que en esta edición pusieron una pausa al Mundial de Brasil 2014 para mirar hacia tierras españolas.
Todo esto generó la nueva edición de la tradicional fiesta de Pamplona, la Fiesta de San Fermín que también genera controversias por sus características, y se expone a los ojos del mundo cada año.
Desde el domingo 6 de julio con el chupinazo, donde no falto vino y descontrol, hasta hoy la ciudad celebró su corrida de toros, con 7 días de encierro, pidiendo protección y suerte al santo, para poder llegar con vida al final del recorrido.
Este espectáculo es único por sus características. El mismo nació por la necesidad de trasladar a los toros desde los extramuros de la ciudad al coso taurino (ver nota aparte). De esta forma, se fue gestando una celebración que hoy convoca al turismo de todo el mundo.
Este año los encierros se realizaron desde el 7 hasta hoy con el acto de despedida. Todos comenzaron a las 8, transmitidos en vivo por la Televisión española con el comentario del experto Javier Solano. Además por primera vez se grabaron y emitieron en alta definición, pudiéndose ver también en Estados Unidos en directo.
La ganadería Torrestrella fue la encargada de estrenar el recorrido pamplonés, por el que también pasaron los toros de las emblemáticas ganaderas Dolores Aguirre, Victoriano del Río o Jandilla.
El día 7 tras el lanzamiento de dos cohetes, las reses salieron en tropel para recorrer tras los mozos los 825 metros que separarán la puerta de los corrales de la plaza de toros, en un tiempo medio de entre tres y cuatro minutos.
Antes como es tradición los mozos, a escasos metros de los corrales donde estaban encerrados los toros, levantaron sus periódicos enrollados y cantaron frente a la imagen del Santo, instalada en una hornacina en la Cuesta de Santo Domingo.
“A San Fermín pedimos, por ser nuestro patrón, nos guíe en el encierro dándonos su bendición. Entzun arren San Fermin zu zaitugu patroi zuzendu gure oinak entzierro hontan otoi”, se escuchó en el más profundo de los silencios coreando después: ¡Viva San Fermín! Y ¡Gora San Fermín! en tres ocasiones consecutivas.

UN ESPECTACULO TRADICIONAL Y POLEMICO
Las corridas tiene un promedio de 3 o 4 minutos, sin embargo, en ocasiones excepcionales se han prolongado por encima de los 10, principalmente al haberse quedado “descolgada” de la manada algunas de las reses.
La organización asegura que el encierro no es para cualquier persona, en virtud que requiere serenidad, reflejos y excelente preparación física. Quien no reúne estos requisitos no debe participar, ya que el riesgo es real.
Con solo conocer los resultados del tercer encierro con toros de Victoriano del Río se puede ver su riesgo. Es que esta corrida ha sido muy peligrosa. Según el parte oficial uno de los toros quedó descolgado en el último tramo y embistió a varios mozos produciendo dos heridos; uno con una herida en el tórax y otro con una herida en la pierna derecha. Ambas por asta de toro. Mientras que otras cinco personas fueron trasladadas al Complejo Hospitalario de Navarra tras sufrir traumatismos de diferente consideración.
El festival genera polémica; por un lado se encuentran las asociaciones protectoras de animales que cuestionan el uso de los animales para diversión; y por el otro los cuestionamientos que recibe esta posición casi masoquista donde participar te puede llevar a la muerte.
Los españoles defienden la celebración apelando a la tradición y su historia, lo cual también es legítimo. Sin embargo, más allá de las opiniones cruzadas que pueden existir en torno a San Fermín, la fiesta sea convertido en un fenómeno de masas, convocando a turistas de todo el mundo, inclusive Rusia y China quienes comenzaron a llegar en contingentes en esta última edición.
Se estima que el gasto promedio que realizaron los visitantes extranjeros durante la fiesta fue de 109,44 euros diarios entre restaurantes, bares y comercios, áreas que concentran fundamentalmente este gasto turístico. De esta forma, San Fermín también sea convertido en un atractivo del rubro, también gracias a las polémicas que lo ponen a los ojos del mundo.