Santiago del Estero (Télam)
Varios testigos, muchos de ellos familiares de desaparecidos durante la última dictadura, acusaron al ex jefe de Inteligencia santiagueño, comisario Antonio Musa Azar y ex altos jefes militares, como responsables en las «torturas y desapariciones» de detenidos durante la década del 70, informaron fuentes judiciales.
Las denuncias fueron hechas en el marco de la instrucción judicial dirigida por el juez federal, Guillermo Molinari, en la que Musa Azar negó su participación en delitos de lesa humanidad, al igual que otros ex funcionarios policiales durante la dictadura militar.
En otra causa similar, el magistrado decidió procesar al ex hombre fuerte de los Juárez, por los presuntos delitos de «torturas seguido de muerte» de una empleada doméstica detenida en 1976.
Se trata del proceso judicial en el que el ex juez federal Angel Toledo, había ordenado una serie de procedimientos, entre ellos la exhumación de los restos de Consolación Carrizo, una de las víctimas enterrada en un cementerio de Arraga, que murió en extrañas circunstancias, tras su detención en la SIDE santiagueña.
De acuerdo a la instrucción judicial, Carrizo «fue secuestrada, torturada y asesinada por error, no tenía ideología política y la confundieron porque estaba de novia con Mario Orellana, un delegado de trabajadores golondrinas de Tucumán.
Musa Azar fue condenado recientemente a 5 años de prisión por «peculado» e inhabilitado de «por vida» para ejercer cargos públicos, deberá enfrentar en breve un nuevo juicio oral y público por el denominado doble crimen de La Dársena.