Sarmiento: abren una investigación por lesiones en contexto de violencia familiar

Un hombre está imputado de haber agredido físicamente a su pareja después de haber descubierto que intercambiaba mensajes telefónicos con alguien.

Lucas Leonel Andrade (31) fue imputado por la fiscalía de Sarmiento como presunto autor del delito de lesiones leves agravadas por haber sido cometidas contra una persona con la que ha mantenido una relación de pareja, en contexto de violencia familiar. La denunciante y el procesado se encontraban en relación desde hace cuatro años. La víctima aseguró que durante el último año fue sometida a golpes y malos tratos por parte de su pareja. Los investigadores obtuvieron un plazo de seis meses para culminar las tareas investigativas.

En la sala de audiencias de la Oficina Judicial de Sarmiento se realizó la audiencia de formalización de la investigación preparatoria de juicio. El acto judicial estuvo presidido por el juez Alejandro Rosales. Por el Ministerio Público Fiscal asistió el funcionario Ezequiel Castro Albornoz. El imputado, en tanto, recibió el asesoramiento legal del abogado adjunto de la defensa pública, Gustavo Oyarzún.

En primer término, Castro reseñó los delitos que investigara. En este marco sostuvo que el 31 de marzo de este año, a las 12 la pareja del denunciado se encontraba en su habitación, cuando el imputado le manifestó su enojo. El motivo de la ofuscación, según el acusador público, era que tenía roto un botón de su pantalón.

Luego Andrade la obligo a que le entregara el teléfono celular. Le exigió que lo desbloqueara. Así comenzó a revisar sus mensajes de Whatsapp, Messenger y la galería de fotos.

Al advertir un intercambio de mensajes con una persona con la que la víctima mantenía un contacto a través de un juego de línea, el imputado inició las agresiones físicas contra su pareja, indicó Castro.

Según consta en la denuncia, Andrade utilizó el teléfono celular para golpear a la mujer en el rostro. También la arrinconó contra una pared y la mordió en la cara. Las escenas de violencia continuaron en el living de la vivienda. Allí el agresor la tomó de los pelos, la tiró al piso y le tapó la boca y la nariz con sus manos. En ese momento la mujer comenzó a gritar pidiendo auxilio, narró el acusador público.

En este contexto, el denunciado la habría expresado a la víctima: “no grites que va a ser peor”. Luego de ello, Andrade le pidió a la joven que se arreglara porque tenían que ir a lo de sus padres a compartir un almuerzo.

Castro indicó que cuando la víctima se encontraba en el baño, el agresor volvió a golpearla. Esta vez fue una piña en la espalda y otra en la boca del estómago. Finalmente le dijo que se pusiera en condiciones y que llamara un remis.

Al regresar de la casa de sus padres –continúa el relato de la Fiscalía-, Andrade le pidió a su pareja que se sentaran juntos en un sillón para mirar una película. Después de cuarenta minutos, el agresor volvió a tomar el teléfono de la víctima y se reiniciaron las agresiones físicas.

PEDIDO DE AYUDA

A media tarde, el imputado le pidió a la mujer que le fuera a comprar una gaseosa y un paquete de cigarrillos. Cuando la joven salió a la calle se dirigió al servicompras de una estación de servicio. En su recorrido se encontró con dos mujeres, un niño y un hombre que estaba soldando una reja en el ingreso de una vivienda. A ellos les contó la situación y les solicitó ayuda.

Al regresar a su casa, el agresor le pidió explicaciones por su demora para realizar las compras. Más tarde cenaron y jugaron una partida en el videojuego “Liga de Leyendas”. Se fueron dormir separados. La víctima se acostó en la cama de su dormitorio. En tanto, el agresor descansó en un sillón del comedor.

Al día siguiente, añade la acusación, cuando Andrade ingresó al baño a higienizarse, la víctima tomó su teléfono celular y le envió un amigo un video en el que estaban registradas imágenes de agresiones que había sufrido con anterioridad a esta denuncia. Luego familiares de la mujer pudieron acercarse al domicilio y acudir en su auxilio.

De esa manera, Castro requirió al magistrado que formalice la investigación preparatoria de juicio en orden a los delitos relatados y la calificación jurídica provisoria propuesta por el Ministerio Publico Fiscal.

También pidió un plazo de seis meses para concluir la investigación . A ello agregó el pedido para que el imputado comparezca en las oficinas de criminalística para que se le aplique el protocolo de identificación de personas.

A su turno, el abogado defensor cuestionó que no fueron presentadas y acreditadas las lesiones físicas que sufrió la víctima. En consecuencia, solicitó que no se autorice la apertura de la investigación.

El juez Rosales consideró que hay elementos suficientes para autorizar la formalización de la investigación sobre la base de la calificación legal provisoria propuesta por la fiscalía. Asimismo hizo lugar al plazo de seis meses de investigación.

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