Se desbordan las pautas salariales

En materia de pauta salarial, el Gobierno atrasa un año. En 2006 quiso imponer una pauta de 19 por ciento, pero el aumento fue en promedio de 22 por ciento, con varios gremios que excedieron largamente esa proporción. En 2007, la historia se repite, exacerbada por la crisis de credibilidad del INDEC y el desbocamiento de expectativas en un año electoral.

 Buenos Aires (C)
Aunque el Gobierno intentó imponer como referencia una pauta inicial de 15 por ciento para la ronda de negociaciones salariales, que luego retocó a 16,5 por ciento (fue cuando en la Casa Rosada se firmó el convenio de los plásticos y otros tres sectores, en un acto del que participaron el presidente Kirchner y el ex titular de la UIA, Héctor Méndez), un balance provisional de las negociaciones da hasta ahora un aumento promedio de 19 por ciento (la meta del año pasado), aunque muchos sospechan que una correcta lectura de la «letra chica» indica aumentos superiores al 20 por ciento.
Las movilizaciones de los gastronómicos este fin de semana largo, para dar mayor fuerza al reclamo salarial de un aumento de 30 por ciento, son un buen ejemplo del desbocamiento de las expectativas en un contexto en el que nadie se toma en serio las cifras oficiales de inflación, todo ello atizado por la expectativa electoral.

RIESGOS
Incluso el propio ministro de Trabajo, Carlos Tomada, reconoció que con adicionales, el incremento salarial puede llegar en muchos casos al 25 por ciento. Fue el caso del Transporte, poco después de que el gremio de origen de Hugo Moyano, el titular de la CGT, consagrara en un acto con el presidente Néstor Kirchner el varias veces negado techo del 16,5 por ciento.
«En la mayoría de los acuerdos que se están cerrando, el 16,5 por ciento de aumento corresponde al básico, pero hay algunos componentes, como sumas no remunerativas, pagos únicos o cambios en el régimen de antigüedad, que elevan el aumento al 19 por ciento», sostuvo Ernesto Kritz, especialista en temas salariales.
En otros acuerdos, como es el caso de Pirelli, donde la suba fue de 21 por ciento, las partes directamente cerraron subas superiores a la pauta del Gobierno, amén de sumas no remunerativas. Fue 10 por ciento retroactivo al mes de abril, 6 por ciento en octubre, 3 por ciento en enero, 2 por ciento en abril de 2008 y un 1,23 por ciento en junio de 2008. Más un adicional por única vez de 1.250 pesos.
Según Daniel Funes de Rioja, asesor laboral de la UIA, los sectores en los que no se está cumpliendo el techo del 16,5 por ciento son «servicios y aquellas actividades que dependen de subsidios o regulación». Esto es, donde más pesa la influencia estatal.
«En la industria en su mayoría se ha cerrado en torno al 16,5 por ciento de manera escalonada, con algunas ingredientes como pagos no remunerativos o cambios en las categorías. Nosotros (sector de la Alimentación), programamos dos pagos de ese tipo por 200 pesos, uno a mitad de año y otro al final», agregó el laboralista de la patronal fabril.
El caso emblemático es la industria metalúrgica. La UOM al fin aceptó un aumento del 10 por ciento a partir de abril, un 3,5 por ciento desde junio y otro 3 por ciento desde octubre. Además, el acuerdo incluye el pago de una suma fija no remunerativa de 200 pesos: 100 en setiembre y 100 en febrero de 2008, y la desaparición de la categoría más baja del escalafón, la de peón.

LO MISMO
La historia no es nueva. «En el 2006, cuando el aumento de referencia fue del 19 por cierto, los aumentos terminaron siendo del 22 por ciento», señaló Kritz. De hecho, hubo varios gremios que cerraron convenios con aumentos muy superiores. En Pesca y Servicios Conexos fue 48%, en Servicios Sociales, Enseñanza y Salud Privados, 30%, en Minería 27,1%, Gastronómicos 26,7%, Transporte 24,9% y Construcción 24,8%.
Este año, tal vez los únicos sindicatos que están firmando por el 16,5 por ciento son los estatales, e incluso allí hay una muy importante excepción: el caso de los maestros, un rubro en que el que paga no es el Estado nacional sino los gobiernos provinciales. Y esta semana la Corte Suprema dispuso un aumento para todo el personal judicial.
Fiel a su especialidad, los gastronómicos que lidera Luis Barrionuevo quieren ser la frutilla del postre y estar por arriba de todos en la discusión de la torta salarial. Exigen una suba de 30 por ciento y este fin de semana se verá hasta dónde llega su demostración de fuerza.

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