Cuando a los ocho minutos del segundo tiempo, con Rosario Central y River Plate empatando 1-1 por los goles de Juan Fernando Quintero y Agustín Allione, lo inesperado, una chica irrumpió en el campo de juego del Gigante de Arroyito vulnerando la seguridad.
Su cuerpo semidesnudo lucía un particular bodypainting simulando las camisetas de Central, Newell’s, Boca y River. Aunque aún no se manifestó al respecto ni explicó los motivos por lo que decidió hacerlo, Stanolli llevaba pintado en su espalda la frase "no violencia", por lo que se estima que su intención fue dar un mensaje de paz.
Stanolli captó la atención de todo el estadio con su particular iniciativa, se preparó para transitar el césped de la cancha de Central con botines de fútbol, burló a las oficiales de policía hasta que lograron contenerla y se la llevaron entre cuatro.
