Se dio la lógica y Boca pasó a semifinales de la Libertadores

Empató sin goles como local con Liga Deportiva Universitaria de Quito, a quien había goleado 3-0 en la ida, y está la firme posibilidad de que se enfrente a River en la próxima instancia de la Copa.

Boca Juniors accedió anoche a las semifinales de la Copa Libertadores, tras igualar sin goles, como local, ante Liga Deportiva Universitaria de Quito, en el encuentro desquite de una de las llaves de cuartos.

El equipo dirigido por el DT Gustavo Alfaro sacó provecho de la contundente victoria 3-0 que había logrado la semana pasada en Ecuador y jugará en la próxima fase ante el vencedor de la llave Cerro Porteño (0)-River Plate (2), que se definirá hoy.

En un encuentro que tuvo ritmo de práctica, Boca fue más, pero no estuvo fino en la definición de las situaciones de gol que generó.

Le costó caro el pase a semi: Alfaro dispuso al elenco titular y padeció las lesiones de Eduardo Salvio y Ramón Abila, a cuatro días del partido ante River por la Superliga.

El “Xeneize” salió a jugar como si en la ida hubiese terminado 0-0, concentrado, con ambición de ataque, generando peligro desde el inicio. En 15 minutos, se aproximó al arco adversario en cuatro ocasiones. La diferencia de jerarquía se pudo advertir también en el llano, ante un Liga que sólo atinó a tapar baches.

Recién a los 19 minutos, Liga llegó a fondo y pudo anotar: Boca defendió en línea, Ayoví se filtró ante un pelotazo y, ante la salida de Andrada, remató ancho. Esa acción le dio un poco de aire extra a la visita, que se animó un poco más, aunque le faltó profundidad.

A los 30 minutos, la jugada más angustiante del primer tiempo: Carlos Tevez remató al arco y el defensor Cruz, en el afán de rechazar, se deslizó y el pie derecho le quedó debajo del cuerpo, provocándole una grave lesión.

El encuentro se marchó al descanso con Boca controlando las acciones y Liga arrimándose cuando se quitó el corset, en el contexto de 45 minutos a ritmo de entrenamiento.

El inicio de la segunda parte le adosó carbón a la polémica: la apuesta de Gustavo Alfaro de utilizar a todos los titulares para cerrar la serie le reportó dos lesionados: sobre el final de la etapa inicial había sido Eduardo Salvio, con una contractura. En el complemento, Ramón Abila sintió un tirón y pidió ser reemplazado. Todo, en el umbral del Superclásico ante River, que se jugará el domingo desde las 17 en el Monumental.

A los 11 minutos del ST, Boca aceleró y pudo ponerse en ventaja: Tevez asistió con precisión a Villa (ingresó por Salvio), quien hizo temblar el travesaño. Instantes después, el colombiano desbordó, pero el centro no tuvo la justeza necesaria.

A media máquina, fue Tevez la pieza más desequilibrante de Boca. A siete minutos del epílogo, dibujó una gran jugada individual y olfateó la soledad de Soldano quien, de frente al arco, pateó afuera. Y el 0-0 terminó materializándose. Boca fue un justo ganador de la serie; resultó superior en los 180 minutos. Pero, por las lesiones, pagó un alto tributo por la última porción del pasaje a semifinales.

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