Se fue a vivir a un pueblo por la tranquilidad y le pasó algo insólito

Un joven contó en las redes sociales que decidió irse a vivir a un pueblo cordobés para poder vivir con tranquilidad, lejos de la intensa actividad de las grandes ciudades y la Interpol terminó deteniendo al dueño de la casa que le alquilaba.

En las últimas horas Interpol detuvo en el pequeño pueblo de Villa Ciudad Parque Los Reartes, Córdoba, a un hombre de 72 años, identificado como Jorge Fernando Vissani, acusado de haber participado de una conspiración para defraudar al Gobierno de los Estados Unidos.

La orden de captura fue librada por la Justicia de California y el monto de la estafa ascendería a cerca de 10 millones de dólares.

Esta noticia se conoció en las redes sociales por un usuario que contó la insólita situación que le tocó vivir, ya que el joven habría elegido ese pueblo para poder vivir más tranquilo, lejos del ruido de la ciudad.

Según relata en su cuenta de Twitter “Yo me vine al pueblo Porque acá no pasaba nada y de repente LA INTE*RPOL llevo preso al dueño de mi casa ??????????? Por fraude al tesoro de Estados Unidos ¡????? Chill”.

El usuario en los comentarios de su tuit intenta responder las preguntas, como qué hará ahora si el dueño de la casa que alquila no estará para poder abonar su alquiler.

https://twitter.com/kukalucaa/status/1445784982052605953

LA CAUSA

La causa nació en 2012, y fue sumando capítulos a través de las maniobras de una banda de delincuentes que conspiró para estafar al Gobierno estadounidense. De acuerdo con las leyes de ese país, una conspiración para presentar reclamos falsos de dinero implica que los involucrados acuerdan (ya sea de forma verbal o no) defraudar al Estado al reclamar falsamente el pago de dinero.

La ley de Reclamaciones Falsas contempla fraudes relacionados con contratos o programas financiados por el Gobierno federal, como los programas Medicare y Medicaid. La normativa establece la responsabilidad de una persona que deliberadamente presenta o genera la presentación de un reclamo falso al Estado.

Así, Jacqueline Ramos (51), también conocida como “Jackie Acosta”, de Salinas, California; su esposo, Antonio Ahumada Rivas; Norma Morfin Mandujano, y Ana Bajo, alias “Ana Covarrubias”, tramaron la estafa. En la causa aparecía como prófugo el argentino Vissani, supuestamente involucrado en las maniobras, según pudo saber La Voz.

En 2012, Bajo tramó con Ramos y Morfin Mandujano un plan para obtener datos personales de otras personas con el fin de utilizarlos para presentar más de 2.300 declaraciones fraudulentas del impuesto sobre la renta ante el Servicio de Impuestos (IRS).

En las declaraciones presentadas ante el Gobierno, se brindaron datos apócrifos de salarios, gastos de educación y créditos fiscales que, luego, los involucrados reclamaron de manera fraudulenta para que le Estado les reembolsara los valores, de acuerdo el Departamento de Justicia de EE.UU.

En total, a través de las declaraciones, intentaron obtener cerca de 9,7 millones de dólares en reembolsos, de los cuales el IRS pagó más de 7,5 millones de dólares. De esta forma, Bajo y los demás acusados enviaron los pagos que recibieron mediante cheques –obtenidos de manera fraudulenta– a las cuentas bancarias que ellos controlaban.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico