La policía busca intensamente a Ricardo Alfredo Fariña (32) que se fugó esta mañana del Hospital Regional al que había sido trasladado para una atención médica, ya que se había cosido la boca la semana pasada. El recluso cumplía una condena de nueve años de prisión, estaba alojado en la Alcaidía por el robo a la joyería Fiorella, y ya se había fugado en marzo del 2009.
Ricardo Alfredo Fariña (32) es intensamente buscando por la policía, ya que minutos antes de la nueve de la mañana, en momentos en que era trasladado desde la Alcaidía de Comodoro Rivadavia al Hospital Regional, se dio a la fuga.
El jefe de la Unidad Regional, José de la Cruz Castillo confirmó que Fariña estaba siendo trasladado para prestarle atención médica, ya que la semana pasada se cosió la boca junto a otros internos, como protesta ante la condena de 9 años que cumple por el asalto a la joyería Fiorella, ocurrido en el 2007.
“Se tratan de establecer las circunstancias en que esta persona se escapó esposado, hubo un tercero en un vehículo esperándolo afuera del hospital”, señaló el jefe policial.
De la Cruz Castillo aclaró que se cerraron todos los puestos de salida de la cuidad y se dio el alerta de manera inmediata a todas las unidades policiales para evitar que se fugue de Comodoro.
Asimismo, explicó en Radio del Mar que “la custodia se hace a través de un vehículo de traslado de personas" y señaló que se trata de establecer "si hubo negligencia del personal o si (la fuga) fue por otras circunstancias”.
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Fariña se volvió a fugar. Foto: Archivo
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YA SE HABIA FUGADO
Fariña estaba condenado a 9 años de prisión por el asalto a la joyería Fiorella, ocurrido el 26 de julio de 2007 en pleno centro de Comodoro Rivadavia. Se había logrado fugar junto a otros tres detenidos desde la alcaidía policial el 13 de marzo de 2009. Fue al romper el policarbonato de una puerta en reparación y tras forzar los barrotes de una ventana.
Permaneció prófugo cuatro años, y fue capturado en agosto de este año en su ciudad de origen, Bahía Blanca, cuando efectivos del Departamento de Investigaciones (DDI) de la policía del Sur de Buenos Aires logró aprehenderlo en un trabajo en conjunto con la Brigada de Investigaciones de Comodoro Rivadavia.
ASALTO Y TIROTEO
En fallo unánime el tribunal resolvió la condena de nueve años, por considerar al imputado “coautor del delito de robo doblemente calificado agravado por el resultado de lesiones graves causadas a la víctima”.
El caso fue uno de los más resonantes de 2007 por la violencia ejercida y por el lugar en el que se perpetró el asalto armado, en pleno centro de Comodoro Rivadavia, sobre San Martín al 200.
Alrededor de las 9 del 26 de julio de ese año ingresaron dos personas al local, armados y con sus rostros tapados. Allí redujeron a las empleadas y uno de los delincuentes que después se comprobó que era Fariña, pasó hacia la oficina del fondo, donde se encontraba el propietario. El hombre ya había sido asaltado varias veces y hasta le habían disparado, lo que lo habría llevado a armarse para resistirse a un nuevo robo.
En su oficina, la víctima se enfrentó a tiros contra Fariña. La víctima recibió tres balazos que le causaron graves heridas y el ladrón sufrió ocho disparos. De todas formas se apoderó de unos nueve paños de joyas y herido como estaba, con su cómplice la también bahiense Mariela Molina se dio a la fuga en una motocicleta que los esperaba a 20 metros del local, con un tercer cómplice que la tenía en marcha.
Una testigo que se los cruzó de frente, ya con los pasamontañas levantados y antes de montar en la moto, reconoció a Fariña y Molina durante las ruedas de reconocimiento que se efectuaron más adelante.
La policía logró atrapar a la banda en un galpón donde se acopiaban cartones y que está ubicado sobre Rawson al 1.600, donde Fariña intentaba recuperarse de las heridas de bala sin haber recibido asistencia médica.
Al momento de ser condenado dijo tener serios problemas de salud por plomos alojados cerca de su corazón y en la mandíbula, y pidió además poder ver criar a su hija.
Junto a Fariña también habían sido imputados en primera instancia siete personas, pero sólo llegaron a la última etapa de juicio él y Mariela Molina. Los restantes imputados fueron sobreseídos, a excepción de Jorge Cristian Antonietti, quien resultó declarado en rebeldía.