Se quitó la vida por no haber pasado el Día de la Madre con la suya
Se trata de Pedro Espíndola, quien angustiado por esta situación y después de haber consumido drogas y alcohol, se mató de seis puñaladas en el pecho en su vivienda en la ciudad de Neuquén.

Pedro Espíndola, de 30 años, se mató ayer de seis puñaladas en el pecho después de consumir alcohol y drogas en medio de un pozo depresivo en el que se recriminaba no haber pasado el Día de la Madre junto a la suya el pasado domingo.

La autopsia confirmó el extraño suicidio, que sorprendió tanto a funcionarios judiciales como policiales que en años de trabajo no habían tenido un caso semejante.

"Estaba deprimido porque no había estado con su mamá para el Día de la Madre. Con la mano hacía movimientos como si se clavara algo, pero nunca pensé que se estaba apuñalando", dijo Ivana Valenzuela, pareja de Espíndola, a los pesquisas que la llevaron detenida ayer a media mañana.

La mujer reconoció ante las autoridades que habían estado tomando mucho alcohol y que Espíndola se había fumado "un par de porros", como dijo textualmente la viuda. Tenían un hijo pequeño en común.

Espíndola fue al baño y salió con una remera de la Selección en la mano, y sangrando. La mujer se alteró y él sólo le pidió que lo llevara a la cama. "Le dije que lo iba a llevar al médico y entonces me pidió que le cambiara las medias porque para él había que ir al médico con medias limpias", detalló la mujer.

Una vecina dio aviso a la Policía y el hombre fue derivado al hospital Heller y de ahí al hospital Regional, donde murió antes de ser operado.

La autopsia reveló que se autoinflingió seis puñaladas, pero sólo una fue mortal. La hoja le penetró 12 centímetros, afectó la base del corazón y perforó un pulmón, según informó la fiscal del caso, Valeria Panozzo, a La Mañana Neuquén.