Este jueves se conocieron dos nuevos casos de intentos de estafas telefónicas.
Según confirmaron fuentes policiales a El Patagónico, a las 3:20 una mujer de 60 años, que reside en la zona céntrica de Comodoro Rivadavia, recibió un llamado telefónico, en el que un hombre le decía que tenía a su hijo secuestrado y exigía una suma de 30 mil dólares.
La mujer - con cierto criterio - rápidamente se comunicó con su hijo (39) quien le confirmó que estaba bien y en su domicilio descansando junto a su familia. Al levantar el teléfono desde el otro lado ya habían cortado la comunicación, describieron las mismas fuentes a este medio.
Al mismo tiempo, a las 3:30, otro llamado alertó a los efectivos, pero en este caso de la dependencia policial de Mosconi.
Una vecina de zona norte recibió un llamado también de un hombre, quien aducía tener secuestrado a su nieto y le exigía una suma importante de dinero.
La mujer cortó rápidamente - al no tener nietos varones - y a los pocos minutos denunció el caso en la dependencia policial.
RECOMENDACIONES
Se trata de una modalidad para asustar y estafar, en la mayoría de los casos, a adultos mayores, con una herramienta que parecer ser interminable a pesar de los consejos y la difusión de casos.
Por eso, desde la Policía recomiendan a los vecinos que si se reciben este tipo de llamados telefónicos hay que cortar, constatar rápidamente que sus familiares se encuentren bien, no responder preguntas personales y radicar la denuncia.
